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PARADIGMAS DE BRIGITH

14
Julio
2008
coimbra2289 — @ 23:44

LOS PARADIGMAS DE LA ADMINISTRACION
Arq. y M.A. José Luis Pariente F.
Sociotam. Vol III, Núm.2 (1993). Cd. Victoria, Tam: UAT-UNAM

He sido un testarudo, he perseguido un simulacro de
orden, cuando debía saber muy bien que no existe
orden en el universo.
Umberto Eco.- El Nombre de la Rosa
Resumen
Los supuestos acerca de la naturaleza humana y el trabajo, han condicionado el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones desde los albores de la civilización, si bien sólo desde principios del presente siglo se empezaron a estudiar en forma sistemática y documentada.
Este conjunto de modelos o paradigmas, sin embargo, ha evolucionado en forma acelerada en las últimas décadas, por lo que en este artículo se presenta una síntesis de su desarrollo y situación presente, así como algunas conclusiones preliminares que puedan alertar a los administradores acerca de las bondades de los mismos y, lo que es aún más importante, de los riesgos que la aplicación indiscriminado de cualquiera de ellos puede ocasionar en nuestras organizaciones actuales.

Introducción
En estos momentos de cambio acelerado y énfasis en la globalización y la cultura de la calidad y el servicio al cliente, para los estudiosos de la administración no deja de ser frustrante el comprobar que aún persista, en numerosas organizaciones, la aplicación de modelos rígidos y mecanicistas incompatibles con las principales variables, tanto de su entorno, como de su cultura, procesos o estructuras organizacionales particulares, y que, en la mayoría de los casos, están en franca contradicción con los supuestos que dichos modelos sustentan.
En el extremo opuesto, sin embargo, también es necesario insistir en los riesgos que conlleva la calca en nuestro entorno mexicano, por simple moda o una inocente creencia en sus bondades inherentes, de modelos desarrollados en ambientes culturales e ideológicos distantes, o que bajo el disfraz de un falso humanismo son en el fondo más rígidos y explotadores del ser humano que los anteriores. Tan peligroso es lo primero como lo segundo.
Solo el conocimiento basado en un estudio serio y fundamentado de los modelos que aquí reseñamos, así como de las condiciones particulares de cada organización, puede ofrecer una buena opción para discriminar, con mesura e inteligencia, la utilización de los más adecuados, y no caer en la trampa de los remedios universales o paternalistas, que tan nefastos resultados han provocado en las organizaciones privadas y públicas de nuestro país.
Realizar una síntesis sobre los diversos paradigmas que se han planteado para el estudio de las Organizaciones, es una tarea plagada de dificultades. La extensión del tema y sus múltiples complejidades no son más que dos de las muchas limitaciones a las que se enfrenta este esfuerzo.
El estudio se encuentra acotado, en principio, por las fronteras que establecen en nuestro medio las restricciones bibliográficas que, en casi la totalidad de los casos, se reducen a textos provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica, y que imponen su muy particular conocimiento y praxis. Derivado de lo anterior, y de los raquíticos esfuerzos que en el país se llevan a cabo por producir estudios adecuados a nuestra mexicana realidad, la literatura administrativa disponible contempla el enfoque centrado en la empresa privada exclusivamente, por lo que disciplinas como la Administración Pública han venido desarrollando un enfoque un tanto marginal a las teorías que aquí se presentan, lo que no significa, en nuestra opinión, que no puedan ser incorporadas a un cuerpo general de conocimientos, en especial a los postulados sostenidos por la moderna Teoría de las Organizaciones.
Los enfoques analizados, si bien son abundantes en número, presentan las más de las veces repeticiones excesivas de autores, títulos y puntos de vista, sin que lo anterior implique, necesariamente, variaciones significativas en los contenidos. Por otro lado, abundan todos ellos en afirmaciones y postulados diversos, pero carecen en la mayoría de los casos de pruebas y demostraciones convincentes.
Hemos optado, con base en todo lo anterior, por seleccionar sólo esquemas que se han convertido en "clásicos" de la Administración, o las más modernas corrientes que cuentan ya con un contenido teórico de peso suficiente como para poder garantizar aportaciones significativas al conocimiento y práctica de la disciplina.
Dada la brevedad del presente documento no se analizan los trabajos de los denominados "sátiros de la organización" (Jay, Peter, Parkinson, etc.) o de algunas propuestas como las de la corriente empírica (Druker, Sloan, Dale, etc.) y de los enfoques socioanalíticos (Berne, Harrris, etc.), por considerar que de una forma u otra se incluyen o derivan de los modelos analizados.
Tampoco se contemplan aquellas otras que, en algunos casos extremos, pertenecen a lo que hemos denominado "chatarra administrativa": textos refritos o éxitos pasajeros de librería que no aportan ningún avance serio y fundamentado al cuerpo de conocimientos ya existentes.

Los criterios de clasificación
La utilización de paradigmas para el estudio de las organizaciones no es nada nuevo, aunque si lo sea el concepto en sí.' Los paradigmas acerca de la naturaleza de los seres humanos y de su comportamiento en el trabajo, como el resto de los modelos, tienen las ventajas -y las limitaciones- de poder establecer fronteras o restricciones en torno al objeto de estudio, para tratar de explicar cómo resolver con éxito los problemas que se presenten dentro de dichos límites.
En uno de los mejores trabajos realizados sobre los paradigmas de la administración, su autor, Bernardo Kliksberg, apunta atinadamente que el primer problema a enfrentar al analizar las diferentes escuelas o teorías organizacionales, es el de definir un criterio clasificatorio para las mismas . El autor analiza en su texto algunas de las clasificaciones que conocidos tratadistas han postulado para tratar de agrupar los diferentes criterios y facilitar el análisis administrativo.
Comienza por Urwick, quien ya en 1933, en su libro Management of Tomorrow, afirma que la investigación ha seguido tres líneas principales, a saber:
• El Ciencias de la dirección y su aplicación a un problema específico de ella.
• La dirección de la fábrica, con miras a la obtención de mayor productividad.
• La investigación de la fábrica por personal ajeno a ella, mediante la asociación a organismos profesionales.
Si bien Urwick establece ya una clasificación primaria, el criterio utilizado no está definido de manera explícita y los resultados, en algunos casos, se prestan a confusiones.
En 1962, Harold Koontz, en un famoso artículo publicado en la Harvard Business Review, propuso la siguiente clasificación de las escuelas admínistrativas:3
• La escuela del proceso de administración .
• La escuela empírica.
• La escuela del comportamiento humano.
• La escuela del sistema social.
• La escuela de la teoría de la decisión.
• La escuela Matemática.
Koontz, al igual que Urwick, tampoco define algún tipo de criterio clasificatorio.
Sin embargo, ya desde el año de 1958, March y Simon habían propuesto una clasificación diferente, basada en un criterio que utilizaba como base el origen de la literatura sobre las diferentes teorías . Así, los autores proponían la siguiente división de escuelas:
• Ejecutivos de empresas que relatan sus experiencias; que podríamos equiparar a la escuela empírica de Koontz.
• El Autores del movimiento de la dirección científica; es decir: Taylor, Fayol y sus seguidores.
• Sociólogos que se ocupan principalmente del problema de las burocracias, planteado por primera vez por Max Weber.
• Psicólogos sociales, centrados en los problemas de las motivaciones, actitudes, supervisión, liderazgo, etc.
• Científicos políticos, preocupados por el proceso de poder, los controles de la administración pública, etc.
• Economistas, que analizan a la empresa desde el punto de vista de la microeconomía.
Como resumen, y con base en los criterios anteriores, March y Simon proponen tres modelos o paradigmas del comportamiento humano en las organizaciones:
1. El modelo instrumental rígido, centrado en la tarea;
2. El modelo sociológico, más flexible, orientado hacia la persona; y
3. El modelo decisional, orientado, como su nombre lo indica, hacia la toma de decisiones gerenciales.
Es interesante apuntar que ésta es una de las pocas clasificaciones que incluye a la administración pública, si bien la distingue como una disciplina con características plenamente diferenciadas de otro tipo de organizaciones.
En 1960, Pfiffner y Sherwoods resumieron los criterios de clasificación en dos grandes paradigmas que se han mantenido hasta la fecha, a pesar de que, en esa misma década, comenzaron a publicarse textos que propugnaban los nuevos enfoques de sistemas y contingentes.
Estos paradigmas presentan, según los autores, dos tendencias de tipo opuesto: una, mecánica y funciona¡; otra, orientada hacia la conducta humana.
Kiiksberg concluye su estudio proponiendo una clasificación basada en los siguientes criterios:6
• Necesidades históricas a las que responden los diferentes autores.
• Sistema de valores.
• Nivel de análisis.
• Metodología científica utilizada.
Como resultado, el autor propone finalmente las tres orientaciones siguientes:
1. Orientación tradicionalista
En ella incluye los trabajos de Taylor, Fayol y sus seguidores, así como los autores denominados neoclásicos, entre los que figura Urwick.
2. Orientación sociológica
Incluye los trabajos de Mayo y los pioneros y seguidores de la escuela de "relaciones humanas", como Douglas Mc Gregor,' aunque maneja la sociología industrial como un enfoque diferente dentro de esta misma escuela.
3. Orientación hacia la creación de una Teoría de la Organización
En donde analiza en forma especial el problema de los objetivos de la organización.
Como complemento al trabajo de Kliksberg, es interesante observar que estudiosos de¡ pasado esquema comunista, no obstante estar ubicados geográfica e ideológicamente fuera de la órbita del capitalismo que dio origen a estos modelos, siguieron esquemas muy similares a los expuestos hasta ahora. Gvishiani, por ejemplo, clasifica a las escuelas en los cinco grupos siguientes.-'
• Escuela de la Administración Científica.
• Escuela de las "relaciones humanas".
• Escuela "empírica".
• Escuela de los sistemas sociales.
• Escuela nueva de la ciencia de la Administración.
Esta última incluye los enfoques cuantitativos, de microeconomía y de sistemas.

Los paradigmas integradores
Al inicio de la década de los setenta, el estudio de la administración se vio fuertemente influenciado por el enfoque de la teoría de los sistemas generales, postulada desde 1951 por Ludwig von Bertalanffy en el campo de las ciencias biológicas, aunque ya desde 1938, Chester 1. Barnard había insistido en la influencia del entorno en la administración, sin bien al margen del enfoque general y científico de Bertalanffy.
En 1970, Sexton, en su libro sobre teorías de la organización," mantiene el mismo esquema que Kiiksberg; o sea, los enfoques clásicos, la escuela humanista y la moderna teoría de la organización. Ese mismo año, Kast y Rosenzweig publican un novedoso libro en donde proponen la aplicación del enfoque de sistemas para el análisis de las organizaciones y la administración.
En 1976 aparecen otras dos obras importantes, escritas por estudiosos partidarios de las nuevas teorías contingentes y de sistemas: Fred Luthans y Huse y Bowditch. 14 En estos textos los autores utilizan el enfoque de sistemas (Huse y Bowditch) y el de contingencias (Luthans), como salidas integradoras de la "jungla administrativa" a la que se refiriera Koontz en alguna ocasión para describir el estado de confusión en que habían caído los intentos clasificatorios sobre las escuelas, enfoques o teorías de la administración. Los esquemas empleados, reproducidos en los ANEXOS A y B del presente ensayo, son muy ilustraüvos del estado de avance que en ese momento guardaban las corrientes administrativas y organizacionales.
La mayoría de los textos actuales de administración siguen conservando este esquema, que como ya se afirmó, contempla tres grandes paradigmas generales y una corriente integradora de los anteriores, dentro del enfoque de sistemas, a pesar de que, como afirmara Buckley en la introducción de su libro La Sociología y la Teoría Moderna de Sistemas:
... la dificultad esencial reside en el hecho de que la teoría ahora
predominante se ha construido según los modelos de sistemas
mecánicos y orgánicos ( más exactamente organísmicos ),
elaborados en siglos anteriores, modelos absolutamente
inadecuados para abordar el tipo de sistemas representados por
el dominio sociocultural
Existen, además, estudios que analizan otros esquemas clasificatorios, como puede ser el propuesto por el brasileño Idalberto Chiavenato.16 Este autor establece un esquema comparativo de los paradigmas administrativos por medio de una matriz en la que contempla nueve aspectos clasificatorios, entre los que incluye, desde el enfoque de la organización, hasta los principales representantes de las corrientes administrativas, según se detalla a continuación:
• Enfoques prescriptivos y normativos, que incluyen los paradigmas postulados por las teorías clásica y de "relaciones humanas".
• Enfoques explicativos, que incluyen las siguientes teorías:
a.- neoclásica.
b.- de la burocracia.
c.- estructuralista.
d.- conductista (el autor utiliza el anglicismo "behaviorista").
e.- de los sistemas.
Si bien el esquema no deja de ser interesante, se excluyen enfoques como el situacional y el contingente, que no se encuentran representados en ninguno de los descritos, aunque se mencionan brevemente en el texto. Por otro lado, los aspectos analizados dejan bastante que desear en su conceptualización. Por citar sólo un ejemplo, el aspecto denominado enfoque de la organización, en realidad se refiere a la variable estructura¡ exclusivamente, mientras que hay otros, como es el caso de los resultados deseados, donde todas coinciden en el mismo criterio, a excepción de una sola teoría.
En 1978, Scott propuso un esquema clasificatorio de cuatro etapas, utilizando un modelo bidimensional que contempla como variables, en una dimensión, los sistemas cerrados y abiertos, y en la otra, el comportamiento del hombre como actor racional o social 17, según se muestra en el ANEXO C.
Es interesante añadir aquí que otros destacados especialistas, como Henry Myntzberg, de la Universidad McGill, ya habían propuesto también, desde la década pasada, un nuevo enfoque, orientado hacia lo que se han denominado los "roles administrativos",18 basados en la investigación de lo que realmente hacen los administradores en la realidad, que no invalida, sino que complementa los anteriores. (ANEXO D).

Hacia una teoría general de las organizaciones
La década de los ochenta se caracterizó por el impacto de tres nuevos paradigmas, estrechamente vinculados, que vinieron a ampliar el espectro hasta aquí analizado. El primero de ellos fue el "milagro japonés" y el énfasis en la calidad.19 El segundo, derivado en gran medida del anterior, fue el exitoso "best-seller' de Peter y Waterman acerca de la excelencia en las organizaciones.20 El tercero se centra en las propuestas de los estudiosos de la cultura organizacional.21
Recientemente, Gareth Morgpn, en un interesante y creativo texto,22 ha propuesto la utilización del concepto de "metáfora" para referirse a los actuales paradigmas de la organización e identifica y analiza los siguientes en su obra:
• La organización como una máquina.
• La organización como organismo.
• La organización como cerebro.
• La organización como cultura.
• La organización como sistema político.
• La organización como cárcel física.
• La organización como cambio y transformación.
• La organización como instrumento de dominación.
Los intentos por establecer una teoría general de las organizaciones han ido convergiendo, poco a poco, en un esfuerzo generalizado que abarca en la actualidad, tanto las teorías clásicas y conductuales, como los enfoques de sistemas, contingentes y de calidad y excelencia, plasmados en una visión a nivel macro de las organizaciones como entidades sociocufturales en las que actúan los procesos administrativos. 23
Pretende, como cualquier teoría científica, establecer un cuerpo de conocimientos de validez universal. Es en este punto donde algunos autores 24 han encontrado su principal debilidad, aunque los actuales aportes contingentes y situacionales resuelven en parte el problema de la universalidad, al depender la teoría, como todas las demás propuestas científicas, de un paradigma o marco de referencia, que en el caso de las organizaciones está conformado por las variables, tanto externas como internas de las organizaciones y su entorno, así como de sus interrelaciones. Propone, por tanto, la utilización de modelos consistentes con su circunstancia específica, de manera que se establezca una relación funcional entre las variables externas, la tecnología y la cultura, con las variables internas de la organización, ya sean estructurales o de procesos.
La teoría de las organizaciones se apega a los métodos empleados por las ciencias sociales y utiliza para la investigación, desde los estudios de casos, hasta los experimentos de campo. Los niveles de análisis recorren la organización desde el estrato más elevado, en donde se analizan las variables relacionadas con el medio externo, la cultura, la tecnología y la estructura, hasta los puntos de decisión y de conflictos internos, pasando por todas las etapas tradicionales del proceso administrativo; es decir, la fijación de objetivos, la planeación, la organización -en su acepción de. organizar- , la asignación de personal, la dotación de recursos, la dirección y el control.20
Algunas conclusiones preliminares
Los resultados analizados hasta el momento permiten concluir que, en términos generales, los enfoques actuales sobre las escuelas, corrientes o teorías de la administración pueden agruparse en los siguientes paradigmas generales:
Paradigmas clásicos y neoclásicos
Contemplan a la organización como una máquina. La administración, por consiguiente, está orientada hacia la producción y la optimización de los recursos. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría X de Mc Gregor: el hombre es flojo e irresponsable por naturaleza y rehuye el trabajo, por lo que hay que coaccionado y vigilarlo en forma estrecha para que sea productivo.
Paradigmas provenientes de las escuelas de la conducta
Contemplan a la organización desde el punto de vista de la conducta de los grupos humanos. La administración está orientada hacia las personas y los aspectos de satisfacción y autorealización. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría Y de Mc Gregor, Incluye todas las teorías denominadas de "relaciones humanas", entre las cuales ocupa un lugar destacado el "desarrollo organizacional".
Paradigmas cuantitativos y de toma de decisiones
Centran el enfoque organizacional en el flujo de información. La administración está orientada hacia la toma de decisiones y la eficiencia. No plantean supuestos específicos acerca de la naturaleza humana. Se apoyan en modelos matemáticos y la utilización de equipos y sistemas computacionales para la toma de decisiones.
Paradigmas sobre las organizaciones gubernamentales
Agrupan los estudios sobre administración pública, en general no contemplados en la bibliografía sobre administración general o de empresas. La administración está orientada hacia la utilización de modelos burocráticos, soportados por un marco legal relativamente estable y rígido.
Paradigmas de integración
Comprenden los enfoques de sistemas, contingentes y de planeación estratégica, que introducen y dan gran importancia a las variables de¡ entorno de la organización y al esquema insumoproceso-producto, así como a los mecanismos de retroalimentación y de visión a largo plazo.
Paradigmas culturales
Soportados por los nuevos esquemas de excelencia, calidad total y globalización de las organizaciones. Contemplan a éstas como ,sistemas sociocuhurales interdependientes. Centran los esfuerzos en la satisfacción del cliente y en la supervivencia de la organización.
A pesar de la multiplicidad de corrientes existentes, casi todas ellas se complementan, poniendo de relieve el marcado carácter ecléctico de la moderna Teoría de las Organizaciones. Por otro lado, es importante destacar el hecho de que esta disciplina los utiliza a todos, con un enfoque de contingencias, para el análisis y la solución de problemas específicos.
En el caso especial de la Administración Pública en nuestro país, que se trata siempre como disciplina aparte. inclusive con enfoques conceptuales es importante anotar conceptuales diferentes a los aquí señalados, 26 es importante anotar los esfuerzos que un destacado grupo de intelectuales mexicanos están realizando para integrar un cuerpo de conocimientos que deberá ser, sin duda, incorporado a las nuevas corrientes organizacionales.
Los trabajos de Omar Guerrero, Ignacio Pichardo, Alejandro Carrillo, Moisés Ochoa, José Chanes, Miguel Duhalt, Andrés Caso, Víctor Flores, Víctor Bravo, Gustavo Martínez, Pedro Zorrilla y José Francisco Ruiz, por citar sólo unos cuantos, ofrecen un rico material de estudio para nuestras organizaciones mexicanos.
Sin embargo, y a pesar de los avances anteriores, la situación de la enseñanza de la Administración en las instituciones educafivas -por lo menos en nuestro medio y en lo que respecta a los niveles de licenciatura- permanece todavía anclada a los paradigmas estructurales y los de "relaciones humanas", salvo honrosas y osadas excepciones, en las que se llegan a manejar los enfoques de sistemas y contingentes.
Lo anterior puede comprobarse con una revisión somera de algunos textos sobre administración de empresas existentes en el mercado y de uso común en nuestras universidades, la que refleja que, en términos generales, e independientemente del enfoque adoptado por sus autores, incluyendo los de sistemas y contingentes, estos libros se siguen estructurando en base a los siguientes tres grandes esquemas:
1. Enfoques de áreas
Textos que analizan únicamente un aspecto administrativo particular, en especial orientados hacia las funciones operativas de las organizaciones; por ejemplo: personal, mercadotecnia, finanzas, etc. y lo hacen bajo la óptica de alguno de los paradigmas más en boga en el momento.
2. Enfoques de proceso
Textos que se estrúcturan en base al proceso administrativo tradicional -planeación, organización, dirección y control- , añadiendo algunos capítulos sobre el entorno y la historia de las principales escuelas. (ANEXO E).
Como ejemplo, en la tabla que figura a continuación se indica cómo, en algunos de los textos más utilizados en nuestro medio, se incluyen todos los elementos básicos de¡ proceso administrativo, además de algunas variables ambientales y temas complementarios
LOS PARADIGMAS DE LA ADMINISTRACION
Arq. y M.A. José Luis Pariente F.
Sociotam. Vol III, Núm.2 (1993). Cd. Victoria, Tam: UAT-UNAM

He sido un testarudo, he perseguido un simulacro de
orden, cuando debía saber muy bien que no existe
orden en el universo.
Umberto Eco.- El Nombre de la Rosa
Resumen
Los supuestos acerca de la naturaleza humana y el trabajo, han condicionado el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones desde los albores de la civilización, si bien sólo desde principios del presente siglo se empezaron a estudiar en forma sistemática y documentada.
Este conjunto de modelos o paradigmas, sin embargo, ha evolucionado en forma acelerada en las últimas décadas, por lo que en este artículo se presenta una síntesis de su desarrollo y situación presente, así como algunas conclusiones preliminares que puedan alertar a los administradores acerca de las bondades de los mismos y, lo que es aún más importante, de los riesgos que la aplicación indiscriminado de cualquiera de ellos puede ocasionar en nuestras organizaciones actuales.

Introducción
En estos momentos de cambio acelerado y énfasis en la globalización y la cultura de la calidad y el servicio al cliente, para los estudiosos de la administración no deja de ser frustrante el comprobar que aún persista, en numerosas organizaciones, la aplicación de modelos rígidos y mecanicistas incompatibles con las principales variables, tanto de su entorno, como de su cultura, procesos o estructuras organizacionales particulares, y que, en la mayoría de los casos, están en franca contradicción con los supuestos que dichos modelos sustentan.
En el extremo opuesto, sin embargo, también es necesario insistir en los riesgos que conlleva la calca en nuestro entorno mexicano, por simple moda o una inocente creencia en sus bondades inherentes, de modelos desarrollados en ambientes culturales e ideológicos distantes, o que bajo el disfraz de un falso humanismo son en el fondo más rígidos y explotadores del ser humano que los anteriores. Tan peligroso es lo primero como lo segundo.
Solo el conocimiento basado en un estudio serio y fundamentado de los modelos que aquí reseñamos, así como de las condiciones particulares de cada organización, puede ofrecer una buena opción para discriminar, con mesura e inteligencia, la utilización de los más adecuados, y no caer en la trampa de los remedios universales o paternalistas, que tan nefastos resultados han provocado en las organizaciones privadas y públicas de nuestro país.
Realizar una síntesis sobre los diversos paradigmas que se han planteado para el estudio de las Organizaciones, es una tarea plagada de dificultades. La extensión del tema y sus múltiples complejidades no son más que dos de las muchas limitaciones a las que se enfrenta este esfuerzo.
El estudio se encuentra acotado, en principio, por las fronteras que establecen en nuestro medio las restricciones bibliográficas que, en casi la totalidad de los casos, se reducen a textos provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica, y que imponen su muy particular conocimiento y praxis. Derivado de lo anterior, y de los raquíticos esfuerzos que en el país se llevan a cabo por producir estudios adecuados a nuestra mexicana realidad, la literatura administrativa disponible contempla el enfoque centrado en la empresa privada exclusivamente, por lo que disciplinas como la Administración Pública han venido desarrollando un enfoque un tanto marginal a las teorías que aquí se presentan, lo que no significa, en nuestra opinión, que no puedan ser incorporadas a un cuerpo general de conocimientos, en especial a los postulados sostenidos por la moderna Teoría de las Organizaciones.
Los enfoques analizados, si bien son abundantes en número, presentan las más de las veces repeticiones excesivas de autores, títulos y puntos de vista, sin que lo anterior implique, necesariamente, variaciones significativas en los contenidos. Por otro lado, abundan todos ellos en afirmaciones y postulados diversos, pero carecen en la mayoría de los casos de pruebas y demostraciones convincentes.
Hemos optado, con base en todo lo anterior, por seleccionar sólo esquemas que se han convertido en "clásicos" de la Administración, o las más modernas corrientes que cuentan ya con un contenido teórico de peso suficiente como para poder garantizar aportaciones significativas al conocimiento y práctica de la disciplina.
Dada la brevedad del presente documento no se analizan los trabajos de los denominados "sátiros de la organización" (Jay, Peter, Parkinson, etc.) o de algunas propuestas como las de la corriente empírica (Druker, Sloan, Dale, etc.) y de los enfoques socioanalíticos (Berne, Harrris, etc.), por considerar que de una forma u otra se incluyen o derivan de los modelos analizados.
Tampoco se contemplan aquellas otras que, en algunos casos extremos, pertenecen a lo que hemos denominado "chatarra administrativa": textos refritos o éxitos pasajeros de librería que no aportan ningún avance serio y fundamentado al cuerpo de conocimientos ya existentes.

Los criterios de clasificación
La utilización de paradigmas para el estudio de las organizaciones no es nada nuevo, aunque si lo sea el concepto en sí.' Los paradigmas acerca de la naturaleza de los seres humanos y de su comportamiento en el trabajo, como el resto de los modelos, tienen las ventajas -y las limitaciones- de poder establecer fronteras o restricciones en torno al objeto de estudio, para tratar de explicar cómo resolver con éxito los problemas que se presenten dentro de dichos límites.
En uno de los mejores trabajos realizados sobre los paradigmas de la administración, su autor, Bernardo Kliksberg, apunta atinadamente que el primer problema a enfrentar al analizar las diferentes escuelas o teorías organizacionales, es el de definir un criterio clasificatorio para las mismas . El autor analiza en su texto algunas de las clasificaciones que conocidos tratadistas han postulado para tratar de agrupar los diferentes criterios y facilitar el análisis administrativo.
Comienza por Urwick, quien ya en 1933, en su libro Management of Tomorrow, afirma que la investigación ha seguido tres líneas principales, a saber:
• El Ciencias de la dirección y su aplicación a un problema específico de ella.
• La dirección de la fábrica, con miras a la obtención de mayor productividad.
• La investigación de la fábrica por personal ajeno a ella, mediante la asociación a organismos profesionales.
Si bien Urwick establece ya una clasificación primaria, el criterio utilizado no está definido de manera explícita y los resultados, en algunos casos, se prestan a confusiones.
En 1962, Harold Koontz, en un famoso artículo publicado en la Harvard Business Review, propuso la siguiente clasificación de las escuelas admínistrativas:3
• La escuela del proceso de administración .
• La escuela empírica.
• La escuela del comportamiento humano.
• La escuela del sistema social.
• La escuela de la teoría de la decisión.
• La escuela Matemática.
Koontz, al igual que Urwick, tampoco define algún tipo de criterio clasificatorio.
Sin embargo, ya desde el año de 1958, March y Simon habían propuesto una clasificación diferente, basada en un criterio que utilizaba como base el origen de la literatura sobre las diferentes teorías . Así, los autores proponían la siguiente división de escuelas:
• Ejecutivos de empresas que relatan sus experiencias; que podríamos equiparar a la escuela empírica de Koontz.
• El Autores del movimiento de la dirección científica; es decir: Taylor, Fayol y sus seguidores.
• Sociólogos que se ocupan principalmente del problema de las burocracias, planteado por primera vez por Max Weber.
• Psicólogos sociales, centrados en los problemas de las motivaciones, actitudes, supervisión, liderazgo, etc.
• Científicos políticos, preocupados por el proceso de poder, los controles de la administración pública, etc.
• Economistas, que analizan a la empresa desde el punto de vista de la microeconomía.
Como resumen, y con base en los criterios anteriores, March y Simon proponen tres modelos o paradigmas del comportamiento humano en las organizaciones:
1. El modelo instrumental rígido, centrado en la tarea;
2. El modelo sociológico, más flexible, orientado hacia la persona; y
3. El modelo decisional, orientado, como su nombre lo indica, hacia la toma de decisiones gerenciales.
Es interesante apuntar que ésta es una de las pocas clasificaciones que incluye a la administración pública, si bien la distingue como una disciplina con características plenamente diferenciadas de otro tipo de organizaciones.
En 1960, Pfiffner y Sherwoods resumieron los criterios de clasificación en dos grandes paradigmas que se han mantenido hasta la fecha, a pesar de que, en esa misma década, comenzaron a publicarse textos que propugnaban los nuevos enfoques de sistemas y contingentes.
Estos paradigmas presentan, según los autores, dos tendencias de tipo opuesto: una, mecánica y funciona¡; otra, orientada hacia la conducta humana.
Kiiksberg concluye su estudio proponiendo una clasificación basada en los siguientes criterios:6
• Necesidades históricas a las que responden los diferentes autores.
• Sistema de valores.
• Nivel de análisis.
• Metodología científica utilizada.
Como resultado, el autor propone finalmente las tres orientaciones siguientes:
1. Orientación tradicionalista
En ella incluye los trabajos de Taylor, Fayol y sus seguidores, así como los autores denominados neoclásicos, entre los que figura Urwick.
2. Orientación sociológica
Incluye los trabajos de Mayo y los pioneros y seguidores de la escuela de "relaciones humanas", como Douglas Mc Gregor,' aunque maneja la sociología industrial como un enfoque diferente dentro de esta misma escuela.
3. Orientación hacia la creación de una Teoría de la Organización
En donde analiza en forma especial el problema de los objetivos de la organización.
Como complemento al trabajo de Kliksberg, es interesante observar que estudiosos de¡ pasado esquema comunista, no obstante estar ubicados geográfica e ideológicamente fuera de la órbita del capitalismo que dio origen a estos modelos, siguieron esquemas muy similares a los expuestos hasta ahora. Gvishiani, por ejemplo, clasifica a las escuelas en los cinco grupos siguientes.-'
• Escuela de la Administración Científica.
• Escuela de las "relaciones humanas".
• Escuela "empírica".
• Escuela de los sistemas sociales.
• Escuela nueva de la ciencia de la Administración.
Esta última incluye los enfoques cuantitativos, de microeconomía y de sistemas.

Los paradigmas integradores
Al inicio de la década de los setenta, el estudio de la administración se vio fuertemente influenciado por el enfoque de la teoría de los sistemas generales, postulada desde 1951 por Ludwig von Bertalanffy en el campo de las ciencias biológicas, aunque ya desde 1938, Chester 1. Barnard había insistido en la influencia del entorno en la administración, sin bien al margen del enfoque general y científico de Bertalanffy.
En 1970, Sexton, en su libro sobre teorías de la organización," mantiene el mismo esquema que Kiiksberg; o sea, los enfoques clásicos, la escuela humanista y la moderna teoría de la organización. Ese mismo año, Kast y Rosenzweig publican un novedoso libro en donde proponen la aplicación del enfoque de sistemas para el análisis de las organizaciones y la administración.
En 1976 aparecen otras dos obras importantes, escritas por estudiosos partidarios de las nuevas teorías contingentes y de sistemas: Fred Luthans y Huse y Bowditch. 14 En estos textos los autores utilizan el enfoque de sistemas (Huse y Bowditch) y el de contingencias (Luthans), como salidas integradoras de la "jungla administrativa" a la que se refiriera Koontz en alguna ocasión para describir el estado de confusión en que habían caído los intentos clasificatorios sobre las escuelas, enfoques o teorías de la administración. Los esquemas empleados, reproducidos en los ANEXOS A y B del presente ensayo, son muy ilustraüvos del estado de avance que en ese momento guardaban las corrientes administrativas y organizacionales.
La mayoría de los textos actuales de administración siguen conservando este esquema, que como ya se afirmó, contempla tres grandes paradigmas generales y una corriente integradora de los anteriores, dentro del enfoque de sistemas, a pesar de que, como afirmara Buckley en la introducción de su libro La Sociología y la Teoría Moderna de Sistemas:
... la dificultad esencial reside en el hecho de que la teoría ahora
predominante se ha construido según los modelos de sistemas
mecánicos y orgánicos ( más exactamente organísmicos ),
elaborados en siglos anteriores, modelos absolutamente
inadecuados para abordar el tipo de sistemas representados por
el dominio sociocultural
Existen, además, estudios que analizan otros esquemas clasificatorios, como puede ser el propuesto por el brasileño Idalberto Chiavenato.16 Este autor establece un esquema comparativo de los paradigmas administrativos por medio de una matriz en la que contempla nueve aspectos clasificatorios, entre los que incluye, desde el enfoque de la organización, hasta los principales representantes de las corrientes administrativas, según se detalla a continuación:
• Enfoques prescriptivos y normativos, que incluyen los paradigmas postulados por las teorías clásica y de "relaciones humanas".
• Enfoques explicativos, que incluyen las siguientes teorías:
a.- neoclásica.
b.- de la burocracia.
c.- estructuralista.
d.- conductista (el autor utiliza el anglicismo "behaviorista").
e.- de los sistemas.
Si bien el esquema no deja de ser interesante, se excluyen enfoques como el situacional y el contingente, que no se encuentran representados en ninguno de los descritos, aunque se mencionan brevemente en el texto. Por otro lado, los aspectos analizados dejan bastante que desear en su conceptualización. Por citar sólo un ejemplo, el aspecto denominado enfoque de la organización, en realidad se refiere a la variable estructura¡ exclusivamente, mientras que hay otros, como es el caso de los resultados deseados, donde todas coinciden en el mismo criterio, a excepción de una sola teoría.
En 1978, Scott propuso un esquema clasificatorio de cuatro etapas, utilizando un modelo bidimensional que contempla como variables, en una dimensión, los sistemas cerrados y abiertos, y en la otra, el comportamiento del hombre como actor racional o social 17, según se muestra en el ANEXO C.
Es interesante añadir aquí que otros destacados especialistas, como Henry Myntzberg, de la Universidad McGill, ya habían propuesto también, desde la década pasada, un nuevo enfoque, orientado hacia lo que se han denominado los "roles administrativos",18 basados en la investigación de lo que realmente hacen los administradores en la realidad, que no invalida, sino que complementa los anteriores. (ANEXO D).

Hacia una teoría general de las organizaciones
La década de los ochenta se caracterizó por el impacto de tres nuevos paradigmas, estrechamente vinculados, que vinieron a ampliar el espectro hasta aquí analizado. El primero de ellos fue el "milagro japonés" y el énfasis en la calidad.19 El segundo, derivado en gran medida del anterior, fue el exitoso "best-seller' de Peter y Waterman acerca de la excelencia en las organizaciones.20 El tercero se centra en las propuestas de los estudiosos de la cultura organizacional.21
Recientemente, Gareth Morgpn, en un interesante y creativo texto,22 ha propuesto la utilización del concepto de "metáfora" para referirse a los actuales paradigmas de la organización e identifica y analiza los siguientes en su obra:
• La organización como una máquina.
• La organización como organismo.
• La organización como cerebro.
• La organización como cultura.
• La organización como sistema político.
• La organización como cárcel física.
• La organización como cambio y transformación.
• La organización como instrumento de dominación.
Los intentos por establecer una teoría general de las organizaciones han ido convergiendo, poco a poco, en un esfuerzo generalizado que abarca en la actualidad, tanto las teorías clásicas y conductuales, como los enfoques de sistemas, contingentes y de calidad y excelencia, plasmados en una visión a nivel macro de las organizaciones como entidades sociocufturales en las que actúan los procesos administrativos. 23
Pretende, como cualquier teoría científica, establecer un cuerpo de conocimientos de validez universal. Es en este punto donde algunos autores 24 han encontrado su principal debilidad, aunque los actuales aportes contingentes y situacionales resuelven en parte el problema de la universalidad, al depender la teoría, como todas las demás propuestas científicas, de un paradigma o marco de referencia, que en el caso de las organizaciones está conformado por las variables, tanto externas como internas de las organizaciones y su entorno, así como de sus interrelaciones. Propone, por tanto, la utilización de modelos consistentes con su circunstancia específica, de manera que se establezca una relación funcional entre las variables externas, la tecnología y la cultura, con las variables internas de la organización, ya sean estructurales o de procesos.
La teoría de las organizaciones se apega a los métodos empleados por las ciencias sociales y utiliza para la investigación, desde los estudios de casos, hasta los experimentos de campo. Los niveles de análisis recorren la organización desde el estrato más elevado, en donde se analizan las variables relacionadas con el medio externo, la cultura, la tecnología y la estructura, hasta los puntos de decisión y de conflictos internos, pasando por todas las etapas tradicionales del proceso administrativo; es decir, la fijación de objetivos, la planeación, la organización -en su acepción de. organizar- , la asignación de personal, la dotación de recursos, la dirección y el control.20
Algunas conclusiones preliminares
Los resultados analizados hasta el momento permiten concluir que, en términos generales, los enfoques actuales sobre las escuelas, corrientes o teorías de la administración pueden agruparse en los siguientes paradigmas generales:
Paradigmas clásicos y neoclásicos
Contemplan a la organización como una máquina. La administración, por consiguiente, está orientada hacia la producción y la optimización de los recursos. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría X de Mc Gregor: el hombre es flojo e irresponsable por naturaleza y rehuye el trabajo, por lo que hay que coaccionado y vigilarlo en forma estrecha para que sea productivo.
Paradigmas provenientes de las escuelas de la conducta
Contemplan a la organización desde el punto de vista de la conducta de los grupos humanos. La administración está orientada hacia las personas y los aspectos de satisfacción y autorealización. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría Y de Mc Gregor, Incluye todas las teorías denominadas de "relaciones humanas", entre las cuales ocupa un lugar destacado el "desarrollo organizacional".
Paradigmas cuantitativos y de toma de decisiones
Centran el enfoque organizacional en el flujo de información. La administración está orientada hacia la toma de decisiones y la eficiencia. No plantean supuestos específicos acerca de la naturaleza humana. Se apoyan en modelos matemáticos y la utilización de equipos y sistemas computacionales para la toma de decisiones.
Paradigmas sobre las organizaciones gubernamentales
Agrupan los estudios sobre administración pública, en general no contemplados en la bibliografía sobre administración general o de empresas. La administración está orientada hacia la utilización de modelos burocráticos, soportados por un marco legal relativamente estable y rígido.
Paradigmas de integración
Comprenden los enfoques de sistemas, contingentes y de planeación estratégica, que introducen y dan gran importancia a las variables de¡ entorno de la organización y al esquema insumoproceso-producto, así como a los mecanismos de retroalimentación y de visión a largo plazo.
Paradigmas culturales
Soportados por los nuevos esquemas de excelencia, calidad total y globalización de las organizaciones. Contemplan a éstas como ,sistemas sociocuhurales interdependientes. Centran los esfuerzos en la satisfacción del cliente y en la supervivencia de la organización.
A pesar de la multiplicidad de corrientes existentes, casi todas ellas se complementan, poniendo de relieve el marcado carácter ecléctico de la moderna Teoría de las Organizaciones. Por otro lado, es importante destacar el hecho de que esta disciplina los utiliza a todos, con un enfoque de contingencias, para el análisis y la solución de problemas específicos.
En el caso especial de la Administración Pública en nuestro país, que se trata siempre como disciplina aparte. inclusive con enfoques conceptuales es importante anotar conceptuales diferentes a los aquí señalados, 26 es importante anotar los esfuerzos que un destacado grupo de intelectuales mexicanos están realizando para integrar un cuerpo de conocimientos que deberá ser, sin duda, incorporado a las nuevas corrientes organizacionales.
Los trabajos de Omar Guerrero, Ignacio Pichardo, Alejandro Carrillo, Moisés Ochoa, José Chanes, Miguel Duhalt, Andrés Caso, Víctor Flores, Víctor Bravo, Gustavo Martínez, Pedro Zorrilla y José Francisco Ruiz, por citar sólo unos cuantos, ofrecen un rico material de estudio para nuestras organizaciones mexicanos.
Sin embargo, y a pesar de los avances anteriores, la situación de la enseñanza de la Administración en las instituciones educafivas -por lo menos en nuestro medio y en lo que respecta a los niveles de licenciatura- permanece todavía anclada a los paradigmas estructurales y los de "relaciones humanas", salvo honrosas y osadas excepciones, en las que se llegan a manejar los enfoques de sistemas y contingentes.
Lo anterior puede comprobarse con una revisión somera de algunos textos sobre administración de empresas existentes en el mercado y de uso común en nuestras universidades, la que refleja que, en términos generales, e independientemente del enfoque adoptado por sus autores, incluyendo los de sistemas y contingentes, estos libros se siguen estructurando en base a los siguientes tres grandes esquemas:
1. Enfoques de áreas
Textos que analizan únicamente un aspecto administrativo particular, en especial orientados hacia las funciones operativas de las organizaciones; por ejemplo: personal, mercadotecnia, finanzas, etc. y lo hacen bajo la óptica de alguno de los paradigmas más en boga en el momento.
2. Enfoques de proceso
Textos que se estrúcturan en base al proceso administrativo tradicional -planeación, organización, dirección y control- , añadiendo algunos capítulos sobre el entorno y la historia de las principales escuelas. (ANEXO E).
Como ejemplo, en la tabla que figura a continuación se indica cómo, en algunos de los textos más utilizados en nuestro medio, se incluyen todos los elementos básicos de¡ proceso administrativo, además de algunas variables ambientales y temas complementarios
LOS PARADIGMAS DE LA ADMINISTRACION
Arq. y M.A. José Luis Pariente F.
Sociotam. Vol III, Núm.2 (1993). Cd. Victoria, Tam: UAT-UNAM

He sido un testarudo, he perseguido un simulacro de
orden, cuando debía saber muy bien que no existe
orden en el universo.
Umberto Eco.- El Nombre de la Rosa
Resumen
Los supuestos acerca de la naturaleza humana y el trabajo, han condicionado el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones desde los albores de la civilización, si bien sólo desde principios del presente siglo se empezaron a estudiar en forma sistemática y documentada.
Este conjunto de modelos o paradigmas, sin embargo, ha evolucionado en forma acelerada en las últimas décadas, por lo que en este artículo se presenta una síntesis de su desarrollo y situación presente, así como algunas conclusiones preliminares que puedan alertar a los administradores acerca de las bondades de los mismos y, lo que es aún más importante, de los riesgos que la aplicación indiscriminado de cualquiera de ellos puede ocasionar en nuestras organizaciones actuales.

Introducción
En estos momentos de cambio acelerado y énfasis en la globalización y la cultura de la calidad y el servicio al cliente, para los estudiosos de la administración no deja de ser frustrante el comprobar que aún persista, en numerosas organizaciones, la aplicación de modelos rígidos y mecanicistas incompatibles con las principales variables, tanto de su entorno, como de su cultura, procesos o estructuras organizacionales particulares, y que, en la mayoría de los casos, están en franca contradicción con los supuestos que dichos modelos sustentan.
En el extremo opuesto, sin embargo, también es necesario insistir en los riesgos que conlleva la calca en nuestro entorno mexicano, por simple moda o una inocente creencia en sus bondades inherentes, de modelos desarrollados en ambientes culturales e ideológicos distantes, o que bajo el disfraz de un falso humanismo son en el fondo más rígidos y explotadores del ser humano que los anteriores. Tan peligroso es lo primero como lo segundo.
Solo el conocimiento basado en un estudio serio y fundamentado de los modelos que aquí reseñamos, así como de las condiciones particulares de cada organización, puede ofrecer una buena opción para discriminar, con mesura e inteligencia, la utilización de los más adecuados, y no caer en la trampa de los remedios universales o paternalistas, que tan nefastos resultados han provocado en las organizaciones privadas y públicas de nuestro país.
Realizar una síntesis sobre los diversos paradigmas que se han planteado para el estudio de las Organizaciones, es una tarea plagada de dificultades. La extensión del tema y sus múltiples complejidades no son más que dos de las muchas limitaciones a las que se enfrenta este esfuerzo.
El estudio se encuentra acotado, en principio, por las fronteras que establecen en nuestro medio las restricciones bibliográficas que, en casi la totalidad de los casos, se reducen a textos provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica, y que imponen su muy particular conocimiento y praxis. Derivado de lo anterior, y de los raquíticos esfuerzos que en el país se llevan a cabo por producir estudios adecuados a nuestra mexicana realidad, la literatura administrativa disponible contempla el enfoque centrado en la empresa privada exclusivamente, por lo que disciplinas como la Administración Pública han venido desarrollando un enfoque un tanto marginal a las teorías que aquí se presentan, lo que no significa, en nuestra opinión, que no puedan ser incorporadas a un cuerpo general de conocimientos, en especial a los postulados sostenidos por la moderna Teoría de las Organizaciones.
Los enfoques analizados, si bien son abundantes en número, presentan las más de las veces repeticiones excesivas de autores, títulos y puntos de vista, sin que lo anterior implique, necesariamente, variaciones significativas en los contenidos. Por otro lado, abundan todos ellos en afirmaciones y postulados diversos, pero carecen en la mayoría de los casos de pruebas y demostraciones convincentes.
Hemos optado, con base en todo lo anterior, por seleccionar sólo esquemas que se han convertido en "clásicos" de la Administración, o las más modernas corrientes que cuentan ya con un contenido teórico de peso suficiente como para poder garantizar aportaciones significativas al conocimiento y práctica de la disciplina.
Dada la brevedad del presente documento no se analizan los trabajos de los denominados "sátiros de la organización" (Jay, Peter, Parkinson, etc.) o de algunas propuestas como las de la corriente empírica (Druker, Sloan, Dale, etc.) y de los enfoques socioanalíticos (Berne, Harrris, etc.), por considerar que de una forma u otra se incluyen o derivan de los modelos analizados.
Tampoco se contemplan aquellas otras que, en algunos casos extremos, pertenecen a lo que hemos denominado "chatarra administrativa": textos refritos o éxitos pasajeros de librería que no aportan ningún avance serio y fundamentado al cuerpo de conocimientos ya existentes.

Los criterios de clasificación
La utilización de paradigmas para el estudio de las organizaciones no es nada nuevo, aunque si lo sea el concepto en sí.' Los paradigmas acerca de la naturaleza de los seres humanos y de su comportamiento en el trabajo, como el resto de los modelos, tienen las ventajas -y las limitaciones- de poder establecer fronteras o restricciones en torno al objeto de estudio, para tratar de explicar cómo resolver con éxito los problemas que se presenten dentro de dichos límites.
En uno de los mejores trabajos realizados sobre los paradigmas de la administración, su autor, Bernardo Kliksberg, apunta atinadamente que el primer problema a enfrentar al analizar las diferentes escuelas o teorías organizacionales, es el de definir un criterio clasificatorio para las mismas . El autor analiza en su texto algunas de las clasificaciones que conocidos tratadistas han postulado para tratar de agrupar los diferentes criterios y facilitar el análisis administrativo.
Comienza por Urwick, quien ya en 1933, en su libro Management of Tomorrow, afirma que la investigación ha seguido tres líneas principales, a saber:
• El Ciencias de la dirección y su aplicación a un problema específico de ella.
• La dirección de la fábrica, con miras a la obtención de mayor productividad.
• La investigación de la fábrica por personal ajeno a ella, mediante la asociación a organismos profesionales.
Si bien Urwick establece ya una clasificación primaria, el criterio utilizado no está definido de manera explícita y los resultados, en algunos casos, se prestan a confusiones.
En 1962, Harold Koontz, en un famoso artículo publicado en la Harvard Business Review, propuso la siguiente clasificación de las escuelas admínistrativas:3
• La escuela del proceso de administración .
• La escuela empírica.
• La escuela del comportamiento humano.
• La escuela del sistema social.
• La escuela de la teoría de la decisión.
• La escuela Matemática.
Koontz, al igual que Urwick, tampoco define algún tipo de criterio clasificatorio.
Sin embargo, ya desde el año de 1958, March y Simon habían propuesto una clasificación diferente, basada en un criterio que utilizaba como base el origen de la literatura sobre las diferentes teorías . Así, los autores proponían la siguiente división de escuelas:
• Ejecutivos de empresas que relatan sus experiencias; que podríamos equiparar a la escuela empírica de Koontz.
• El Autores del movimiento de la dirección científica; es decir: Taylor, Fayol y sus seguidores.
• Sociólogos que se ocupan principalmente del problema de las burocracias, planteado por primera vez por Max Weber.
• Psicólogos sociales, centrados en los problemas de las motivaciones, actitudes, supervisión, liderazgo, etc.
• Científicos políticos, preocupados por el proceso de poder, los controles de la administración pública, etc.
• Economistas, que analizan a la empresa desde el punto de vista de la microeconomía.
Como resumen, y con base en los criterios anteriores, March y Simon proponen tres modelos o paradigmas del comportamiento humano en las organizaciones:
1. El modelo instrumental rígido, centrado en la tarea;
2. El modelo sociológico, más flexible, orientado hacia la persona; y
3. El modelo decisional, orientado, como su nombre lo indica, hacia la toma de decisiones gerenciales.
Es interesante apuntar que ésta es una de las pocas clasificaciones que incluye a la administración pública, si bien la distingue como una disciplina con características plenamente diferenciadas de otro tipo de organizaciones.
En 1960, Pfiffner y Sherwoods resumieron los criterios de clasificación en dos grandes paradigmas que se han mantenido hasta la fecha, a pesar de que, en esa misma década, comenzaron a publicarse textos que propugnaban los nuevos enfoques de sistemas y contingentes.
Estos paradigmas presentan, según los autores, dos tendencias de tipo opuesto: una, mecánica y funciona¡; otra, orientada hacia la conducta humana.
Kiiksberg concluye su estudio proponiendo una clasificación basada en los siguientes criterios:6
• Necesidades históricas a las que responden los diferentes autores.
• Sistema de valores.
• Nivel de análisis.
• Metodología científica utilizada.
Como resultado, el autor propone finalmente las tres orientaciones siguientes:
1. Orientación tradicionalista
En ella incluye los trabajos de Taylor, Fayol y sus seguidores, así como los autores denominados neoclásicos, entre los que figura Urwick.
2. Orientación sociológica
Incluye los trabajos de Mayo y los pioneros y seguidores de la escuela de "relaciones humanas", como Douglas Mc Gregor,' aunque maneja la sociología industrial como un enfoque diferente dentro de esta misma escuela.
3. Orientación hacia la creación de una Teoría de la Organización
En donde analiza en forma especial el problema de los objetivos de la organización.
Como complemento al trabajo de Kliksberg, es interesante observar que estudiosos de¡ pasado esquema comunista, no obstante estar ubicados geográfica e ideológicamente fuera de la órbita del capitalismo que dio origen a estos modelos, siguieron esquemas muy similares a los expuestos hasta ahora. Gvishiani, por ejemplo, clasifica a las escuelas en los cinco grupos siguientes.-'
• Escuela de la Administración Científica.
• Escuela de las "relaciones humanas".
• Escuela "empírica".
• Escuela de los sistemas sociales.
• Escuela nueva de la ciencia de la Administración.
Esta última incluye los enfoques cuantitativos, de microeconomía y de sistemas.

Los paradigmas integradores
Al inicio de la década de los setenta, el estudio de la administración se vio fuertemente influenciado por el enfoque de la teoría de los sistemas generales, postulada desde 1951 por Ludwig von Bertalanffy en el campo de las ciencias biológicas, aunque ya desde 1938, Chester 1. Barnard había insistido en la influencia del entorno en la administración, sin bien al margen del enfoque general y científico de Bertalanffy.
En 1970, Sexton, en su libro sobre teorías de la organización," mantiene el mismo esquema que Kiiksberg; o sea, los enfoques clásicos, la escuela humanista y la moderna teoría de la organización. Ese mismo año, Kast y Rosenzweig publican un novedoso libro en donde proponen la aplicación del enfoque de sistemas para el análisis de las organizaciones y la administración.
En 1976 aparecen otras dos obras importantes, escritas por estudiosos partidarios de las nuevas teorías contingentes y de sistemas: Fred Luthans y Huse y Bowditch. 14 En estos textos los autores utilizan el enfoque de sistemas (Huse y Bowditch) y el de contingencias (Luthans), como salidas integradoras de la "jungla administrativa" a la que se refiriera Koontz en alguna ocasión para describir el estado de confusión en que habían caído los intentos clasificatorios sobre las escuelas, enfoques o teorías de la administración. Los esquemas empleados, reproducidos en los ANEXOS A y B del presente ensayo, son muy ilustraüvos del estado de avance que en ese momento guardaban las corrientes administrativas y organizacionales.
La mayoría de los textos actuales de administración siguen conservando este esquema, que como ya se afirmó, contempla tres grandes paradigmas generales y una corriente integradora de los anteriores, dentro del enfoque de sistemas, a pesar de que, como afirmara Buckley en la introducción de su libro La Sociología y la Teoría Moderna de Sistemas:
... la dificultad esencial reside en el hecho de que la teoría ahora
predominante se ha construido según los modelos de sistemas
mecánicos y orgánicos ( más exactamente organísmicos ),
elaborados en siglos anteriores, modelos absolutamente
inadecuados para abordar el tipo de sistemas representados por
el dominio sociocultural
Existen, además, estudios que analizan otros esquemas clasificatorios, como puede ser el propuesto por el brasileño Idalberto Chiavenato.16 Este autor establece un esquema comparativo de los paradigmas administrativos por medio de una matriz en la que contempla nueve aspectos clasificatorios, entre los que incluye, desde el enfoque de la organización, hasta los principales representantes de las corrientes administrativas, según se detalla a continuación:
• Enfoques prescriptivos y normativos, que incluyen los paradigmas postulados por las teorías clásica y de "relaciones humanas".
• Enfoques explicativos, que incluyen las siguientes teorías:
a.- neoclásica.
b.- de la burocracia.
c.- estructuralista.
d.- conductista (el autor utiliza el anglicismo "behaviorista").
e.- de los sistemas.
Si bien el esquema no deja de ser interesante, se excluyen enfoques como el situacional y el contingente, que no se encuentran representados en ninguno de los descritos, aunque se mencionan brevemente en el texto. Por otro lado, los aspectos analizados dejan bastante que desear en su conceptualización. Por citar sólo un ejemplo, el aspecto denominado enfoque de la organización, en realidad se refiere a la variable estructura¡ exclusivamente, mientras que hay otros, como es el caso de los resultados deseados, donde todas coinciden en el mismo criterio, a excepción de una sola teoría.
En 1978, Scott propuso un esquema clasificatorio de cuatro etapas, utilizando un modelo bidimensional que contempla como variables, en una dimensión, los sistemas cerrados y abiertos, y en la otra, el comportamiento del hombre como actor racional o social 17, según se muestra en el ANEXO C.
Es interesante añadir aquí que otros destacados especialistas, como Henry Myntzberg, de la Universidad McGill, ya habían propuesto también, desde la década pasada, un nuevo enfoque, orientado hacia lo que se han denominado los "roles administrativos",18 basados en la investigación de lo que realmente hacen los administradores en la realidad, que no invalida, sino que complementa los anteriores. (ANEXO D).

Hacia una teoría general de las organizaciones
La década de los ochenta se caracterizó por el impacto de tres nuevos paradigmas, estrechamente vinculados, que vinieron a ampliar el espectro hasta aquí analizado. El primero de ellos fue el "milagro japonés" y el énfasis en la calidad.19 El segundo, derivado en gran medida del anterior, fue el exitoso "best-seller' de Peter y Waterman acerca de la excelencia en las organizaciones.20 El tercero se centra en las propuestas de los estudiosos de la cultura organizacional.21
Recientemente, Gareth Morgpn, en un interesante y creativo texto,22 ha propuesto la utilización del concepto de "metáfora" para referirse a los actuales paradigmas de la organización e identifica y analiza los siguientes en su obra:
• La organización como una máquina.
• La organización como organismo.
• La organización como cerebro.
• La organización como cultura.
• La organización como sistema político.
• La organización como cárcel física.
• La organización como cambio y transformación.
• La organización como instrumento de dominación.
Los intentos por establecer una teoría general de las organizaciones han ido convergiendo, poco a poco, en un esfuerzo generalizado que abarca en la actualidad, tanto las teorías clásicas y conductuales, como los enfoques de sistemas, contingentes y de calidad y excelencia, plasmados en una visión a nivel macro de las organizaciones como entidades sociocufturales en las que actúan los procesos administrativos. 23
Pretende, como cualquier teoría científica, establecer un cuerpo de conocimientos de validez universal. Es en este punto donde algunos autores 24 han encontrado su principal debilidad, aunque los actuales aportes contingentes y situacionales resuelven en parte el problema de la universalidad, al depender la teoría, como todas las demás propuestas científicas, de un paradigma o marco de referencia, que en el caso de las organizaciones está conformado por las variables, tanto externas como internas de las organizaciones y su entorno, así como de sus interrelaciones. Propone, por tanto, la utilización de modelos consistentes con su circunstancia específica, de manera que se establezca una relación funcional entre las variables externas, la tecnología y la cultura, con las variables internas de la organización, ya sean estructurales o de procesos.
La teoría de las organizaciones se apega a los métodos empleados por las ciencias sociales y utiliza para la investigación, desde los estudios de casos, hasta los experimentos de campo. Los niveles de análisis recorren la organización desde el estrato más elevado, en donde se analizan las variables relacionadas con el medio externo, la cultura, la tecnología y la estructura, hasta los puntos de decisión y de conflictos internos, pasando por todas las etapas tradicionales del proceso administrativo; es decir, la fijación de objetivos, la planeación, la organización -en su acepción de. organizar- , la asignación de personal, la dotación de recursos, la dirección y el control.20
Algunas conclusiones preliminares
Los resultados analizados hasta el momento permiten concluir que, en términos generales, los enfoques actuales sobre las escuelas, corrientes o teorías de la administración pueden agruparse en los siguientes paradigmas generales:
Paradigmas clásicos y neoclásicos
Contemplan a la organización como una máquina. La administración, por consiguiente, está orientada hacia la producción y la optimización de los recursos. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría X de Mc Gregor: el hombre es flojo e irresponsable por naturaleza y rehuye el trabajo, por lo que hay que coaccionado y vigilarlo en forma estrecha para que sea productivo.
Paradigmas provenientes de las escuelas de la conducta
Contemplan a la organización desde el punto de vista de la conducta de los grupos humanos. La administración está orientada hacia las personas y los aspectos de satisfacción y autorealización. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría Y de Mc Gregor, Incluye todas las teorías denominadas de "relaciones humanas", entre las cuales ocupa un lugar destacado el "desarrollo organizacional".
Paradigmas cuantitativos y de toma de decisiones
Centran el enfoque organizacional en el flujo de información. La administración está orientada hacia la toma de decisiones y la eficiencia. No plantean supuestos específicos acerca de la naturaleza humana. Se apoyan en modelos matemáticos y la utilización de equipos y sistemas computacionales para la toma de decisiones.
Paradigmas sobre las organizaciones gubernamentales
Agrupan los estudios sobre administración pública, en general no contemplados en la bibliografía sobre administración general o de empresas. La administración está orientada hacia la utilización de modelos burocráticos, soportados por un marco legal relativamente estable y rígido.
Paradigmas de integración
Comprenden los enfoques de sistemas, contingentes y de planeación estratégica, que introducen y dan gran importancia a las variables de¡ entorno de la organización y al esquema insumoproceso-producto, así como a los mecanismos de retroalimentación y de visión a largo plazo.
Paradigmas culturales
Soportados por los nuevos esquemas de excelencia, calidad total y globalización de las organizaciones. Contemplan a éstas como ,sistemas sociocuhurales interdependientes. Centran los esfuerzos en la satisfacción del cliente y en la supervivencia de la organización.
A pesar de la multiplicidad de corrientes existentes, casi todas ellas se complementan, poniendo de relieve el marcado carácter ecléctico de la moderna Teoría de las Organizaciones. Por otro lado, es importante destacar el hecho de que esta disciplina los utiliza a todos, con un enfoque de contingencias, para el análisis y la solución de problemas específicos.
En el caso especial de la Administración Pública en nuestro país, que se trata siempre como disciplina aparte. inclusive con enfoques conceptuales es importante anotar conceptuales diferentes a los aquí señalados, 26 es importante anotar los esfuerzos que un destacado grupo de intelectuales mexicanos están realizando para integrar un cuerpo de conocimientos que deberá ser, sin duda, incorporado a las nuevas corrientes organizacionales.
Los trabajos de Omar Guerrero, Ignacio Pichardo, Alejandro Carrillo, Moisés Ochoa, José Chanes, Miguel Duhalt, Andrés Caso, Víctor Flores, Víctor Bravo, Gustavo Martínez, Pedro Zorrilla y José Francisco Ruiz, por citar sólo unos cuantos, ofrecen un rico material de estudio para nuestras organizaciones mexicanos.
Sin embargo, y a pesar de los avances anteriores, la situación de la enseñanza de la Administración en las instituciones educafivas -por lo menos en nuestro medio y en lo que respecta a los niveles de licenciatura- permanece todavía anclada a los paradigmas estructurales y los de "relaciones humanas", salvo honrosas y osadas excepciones, en las que se llegan a manejar los enfoques de sistemas y contingentes.
Lo anterior puede comprobarse con una revisión somera de algunos textos sobre administración de empresas existentes en el mercado y de uso común en nuestras universidades, la que refleja que, en términos generales, e independientemente del enfoque adoptado por sus autores, incluyendo los de sistemas y contingentes, estos libros se siguen estructurando en base a los siguientes tres grandes esquemas:
1. Enfoques de áreas
Textos que analizan únicamente un aspecto administrativo particular, en especial orientados hacia las funciones operativas de las organizaciones; por ejemplo: personal, mercadotecnia, finanzas, etc. y lo hacen bajo la óptica de alguno de los paradigmas más en boga en el momento.
2. Enfoques de proceso
Textos que se estrúcturan en base al proceso administrativo tradicional -planeación, organización, dirección y control- , añadiendo algunos capítulos sobre el entorno y la historia de las principales escuelas. (ANEXO E).
Como ejemplo, en la tabla que figura a continuación se indica cómo, en algunos de los textos más utilizados en nuestro medio, se incluyen todos los elementos básicos de¡ proceso administrativo, además de algunas variables ambientales y temas complementarios
LOS PARADIGMAS DE LA ADMINISTRACION
Arq. y M.A. José Luis Pariente F.
Sociotam. Vol III, Núm.2 (1993). Cd. Victoria, Tam: UAT-UNAM

He sido un testarudo, he perseguido un simulacro de
orden, cuando debía saber muy bien que no existe
orden en el universo.
Umberto Eco.- El Nombre de la Rosa
Resumen
Los supuestos acerca de la naturaleza humana y el trabajo, han condicionado el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones desde los albores de la civilización, si bien sólo desde principios del presente siglo se empezaron a estudiar en forma sistemática y documentada.
Este conjunto de modelos o paradigmas, sin embargo, ha evolucionado en forma acelerada en las últimas décadas, por lo que en este artículo se presenta una síntesis de su desarrollo y situación presente, así como algunas conclusiones preliminares que puedan alertar a los administradores acerca de las bondades de los mismos y, lo que es aún más importante, de los riesgos que la aplicación indiscriminado de cualquiera de ellos puede ocasionar en nuestras organizaciones actuales.

Introducción
En estos momentos de cambio acelerado y énfasis en la globalización y la cultura de la calidad y el servicio al cliente, para los estudiosos de la administración no deja de ser frustrante el comprobar que aún persista, en numerosas organizaciones, la aplicación de modelos rígidos y mecanicistas incompatibles con las principales variables, tanto de su entorno, como de su cultura, procesos o estructuras organizacionales particulares, y que, en la mayoría de los casos, están en franca contradicción con los supuestos que dichos modelos sustentan.
En el extremo opuesto, sin embargo, también es necesario insistir en los riesgos que conlleva la calca en nuestro entorno mexicano, por simple moda o una inocente creencia en sus bondades inherentes, de modelos desarrollados en ambientes culturales e ideológicos distantes, o que bajo el disfraz de un falso humanismo son en el fondo más rígidos y explotadores del ser humano que los anteriores. Tan peligroso es lo primero como lo segundo.
Solo el conocimiento basado en un estudio serio y fundamentado de los modelos que aquí reseñamos, así como de las condiciones particulares de cada organización, puede ofrecer una buena opción para discriminar, con mesura e inteligencia, la utilización de los más adecuados, y no caer en la trampa de los remedios universales o paternalistas, que tan nefastos resultados han provocado en las organizaciones privadas y públicas de nuestro país.
Realizar una síntesis sobre los diversos paradigmas que se han planteado para el estudio de las Organizaciones, es una tarea plagada de dificultades. La extensión del tema y sus múltiples complejidades no son más que dos de las muchas limitaciones a las que se enfrenta este esfuerzo.
El estudio se encuentra acotado, en principio, por las fronteras que establecen en nuestro medio las restricciones bibliográficas que, en casi la totalidad de los casos, se reducen a textos provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica, y que imponen su muy particular conocimiento y praxis. Derivado de lo anterior, y de los raquíticos esfuerzos que en el país se llevan a cabo por producir estudios adecuados a nuestra mexicana realidad, la literatura administrativa disponible contempla el enfoque centrado en la empresa privada exclusivamente, por lo que disciplinas como la Administración Pública han venido desarrollando un enfoque un tanto marginal a las teorías que aquí se presentan, lo que no significa, en nuestra opinión, que no puedan ser incorporadas a un cuerpo general de conocimientos, en especial a los postulados sostenidos por la moderna Teoría de las Organizaciones.
Los enfoques analizados, si bien son abundantes en número, presentan las más de las veces repeticiones excesivas de autores, títulos y puntos de vista, sin que lo anterior implique, necesariamente, variaciones significativas en los contenidos. Por otro lado, abundan todos ellos en afirmaciones y postulados diversos, pero carecen en la mayoría de los casos de pruebas y demostraciones convincentes.
Hemos optado, con base en todo lo anterior, por seleccionar sólo esquemas que se han convertido en "clásicos" de la Administración, o las más modernas corrientes que cuentan ya con un contenido teórico de peso suficiente como para poder garantizar aportaciones significativas al conocimiento y práctica de la disciplina.
Dada la brevedad del presente documento no se analizan los trabajos de los denominados "sátiros de la organización" (Jay, Peter, Parkinson, etc.) o de algunas propuestas como las de la corriente empírica (Druker, Sloan, Dale, etc.) y de los enfoques socioanalíticos (Berne, Harrris, etc.), por considerar que de una forma u otra se incluyen o derivan de los modelos analizados.
Tampoco se contemplan aquellas otras que, en algunos casos extremos, pertenecen a lo que hemos denominado "chatarra administrativa": textos refritos o éxitos pasajeros de librería que no aportan ningún avance serio y fundamentado al cuerpo de conocimientos ya existentes.

Los criterios de clasificación
La utilización de paradigmas para el estudio de las organizaciones no es nada nuevo, aunque si lo sea el concepto en sí.' Los paradigmas acerca de la naturaleza de los seres humanos y de su comportamiento en el trabajo, como el resto de los modelos, tienen las ventajas -y las limitaciones- de poder establecer fronteras o restricciones en torno al objeto de estudio, para tratar de explicar cómo resolver con éxito los problemas que se presenten dentro de dichos límites.
En uno de los mejores trabajos realizados sobre los paradigmas de la administración, su autor, Bernardo Kliksberg, apunta atinadamente que el primer problema a enfrentar al analizar las diferentes escuelas o teorías organizacionales, es el de definir un criterio clasificatorio para las mismas . El autor analiza en su texto algunas de las clasificaciones que conocidos tratadistas han postulado para tratar de agrupar los diferentes criterios y facilitar el análisis administrativo.
Comienza por Urwick, quien ya en 1933, en su libro Management of Tomorrow, afirma que la investigación ha seguido tres líneas principales, a saber:
• El Ciencias de la dirección y su aplicación a un problema específico de ella.
• La dirección de la fábrica, con miras a la obtención de mayor productividad.
• La investigación de la fábrica por personal ajeno a ella, mediante la asociación a organismos profesionales.
Si bien Urwick establece ya una clasificación primaria, el criterio utilizado no está definido de manera explícita y los resultados, en algunos casos, se prestan a confusiones.
En 1962, Harold Koontz, en un famoso artículo publicado en la Harvard Business Review, propuso la siguiente clasificación de las escuelas admínistrativas:3
• La escuela del proceso de administración .
• La escuela empírica.
• La escuela del comportamiento humano.
• La escuela del sistema social.
• La escuela de la teoría de la decisión.
• La escuela Matemática.
Koontz, al igual que Urwick, tampoco define algún tipo de criterio clasificatorio.
Sin embargo, ya desde el año de 1958, March y Simon habían propuesto una clasificación diferente, basada en un criterio que utilizaba como base el origen de la literatura sobre las diferentes teorías . Así, los autores proponían la siguiente división de escuelas:
• Ejecutivos de empresas que relatan sus experiencias; que podríamos equiparar a la escuela empírica de Koontz.
• El Autores del movimiento de la dirección científica; es decir: Taylor, Fayol y sus seguidores.
• Sociólogos que se ocupan principalmente del problema de las burocracias, planteado por primera vez por Max Weber.
• Psicólogos sociales, centrados en los problemas de las motivaciones, actitudes, supervisión, liderazgo, etc.
• Científicos políticos, preocupados por el proceso de poder, los controles de la administración pública, etc.
• Economistas, que analizan a la empresa desde el punto de vista de la microeconomía.
Como resumen, y con base en los criterios anteriores, March y Simon proponen tres modelos o paradigmas del comportamiento humano en las organizaciones:
1. El modelo instrumental rígido, centrado en la tarea;
2. El modelo sociológico, más flexible, orientado hacia la persona; y
3. El modelo decisional, orientado, como su nombre lo indica, hacia la toma de decisiones gerenciales.
Es interesante apuntar que ésta es una de las pocas clasificaciones que incluye a la administración pública, si bien la distingue como una disciplina con características plenamente diferenciadas de otro tipo de organizaciones.
En 1960, Pfiffner y Sherwoods resumieron los criterios de clasificación en dos grandes paradigmas que se han mantenido hasta la fecha, a pesar de que, en esa misma década, comenzaron a publicarse textos que propugnaban los nuevos enfoques de sistemas y contingentes.
Estos paradigmas presentan, según los autores, dos tendencias de tipo opuesto: una, mecánica y funciona¡; otra, orientada hacia la conducta humana.
Kiiksberg concluye su estudio proponiendo una clasificación basada en los siguientes criterios:6
• Necesidades históricas a las que responden los diferentes autores.
• Sistema de valores.
• Nivel de análisis.
• Metodología científica utilizada.
Como resultado, el autor propone finalmente las tres orientaciones siguientes:
1. Orientación tradicionalista
En ella incluye los trabajos de Taylor, Fayol y sus seguidores, así como los autores denominados neoclásicos, entre los que figura Urwick.
2. Orientación sociológica
Incluye los trabajos de Mayo y los pioneros y seguidores de la escuela de "relaciones humanas", como Douglas Mc Gregor,' aunque maneja la sociología industrial como un enfoque diferente dentro de esta misma escuela.
3. Orientación hacia la creación de una Teoría de la Organización
En donde analiza en forma especial el problema de los objetivos de la organización.
Como complemento al trabajo de Kliksberg, es interesante observar que estudiosos de¡ pasado esquema comunista, no obstante estar ubicados geográfica e ideológicamente fuera de la órbita del capitalismo que dio origen a estos modelos, siguieron esquemas muy similares a los expuestos hasta ahora. Gvishiani, por ejemplo, clasifica a las escuelas en los cinco grupos siguientes.-'
• Escuela de la Administración Científica.
• Escuela de las "relaciones humanas".
• Escuela "empírica".
• Escuela de los sistemas sociales.
• Escuela nueva de la ciencia de la Administración.
Esta última incluye los enfoques cuantitativos, de microeconomía y de sistemas.

Los paradigmas integradores
Al inicio de la década de los setenta, el estudio de la administración se vio fuertemente influenciado por el enfoque de la teoría de los sistemas generales, postulada desde 1951 por Ludwig von Bertalanffy en el campo de las ciencias biológicas, aunque ya desde 1938, Chester 1. Barnard había insistido en la influencia del entorno en la administración, sin bien al margen del enfoque general y científico de Bertalanffy.
En 1970, Sexton, en su libro sobre teorías de la organización," mantiene el mismo esquema que Kiiksberg; o sea, los enfoques clásicos, la escuela humanista y la moderna teoría de la organización. Ese mismo año, Kast y Rosenzweig publican un novedoso libro en donde proponen la aplicación del enfoque de sistemas para el análisis de las organizaciones y la administración.
En 1976 aparecen otras dos obras importantes, escritas por estudiosos partidarios de las nuevas teorías contingentes y de sistemas: Fred Luthans y Huse y Bowditch. 14 En estos textos los autores utilizan el enfoque de sistemas (Huse y Bowditch) y el de contingencias (Luthans), como salidas integradoras de la "jungla administrativa" a la que se refiriera Koontz en alguna ocasión para describir el estado de confusión en que habían caído los intentos clasificatorios sobre las escuelas, enfoques o teorías de la administración. Los esquemas empleados, reproducidos en los ANEXOS A y B del presente ensayo, son muy ilustraüvos del estado de avance que en ese momento guardaban las corrientes administrativas y organizacionales.
La mayoría de los textos actuales de administración siguen conservando este esquema, que como ya se afirmó, contempla tres grandes paradigmas generales y una corriente integradora de los anteriores, dentro del enfoque de sistemas, a pesar de que, como afirmara Buckley en la introducción de su libro La Sociología y la Teoría Moderna de Sistemas:
... la dificultad esencial reside en el hecho de que la teoría ahora
predominante se ha construido según los modelos de sistemas
mecánicos y orgánicos ( más exactamente organísmicos ),
elaborados en siglos anteriores, modelos absolutamente
inadecuados para abordar el tipo de sistemas representados por
el dominio sociocultural
Existen, además, estudios que analizan otros esquemas clasificatorios, como puede ser el propuesto por el brasileño Idalberto Chiavenato.16 Este autor establece un esquema comparativo de los paradigmas administrativos por medio de una matriz en la que contempla nueve aspectos clasificatorios, entre los que incluye, desde el enfoque de la organización, hasta los principales representantes de las corrientes administrativas, según se detalla a continuación:
• Enfoques prescriptivos y normativos, que incluyen los paradigmas postulados por las teorías clásica y de "relaciones humanas".
• Enfoques explicativos, que incluyen las siguientes teorías:
a.- neoclásica.
b.- de la burocracia.
c.- estructuralista.
d.- conductista (el autor utiliza el anglicismo "behaviorista").
e.- de los sistemas.
Si bien el esquema no deja de ser interesante, se excluyen enfoques como el situacional y el contingente, que no se encuentran representados en ninguno de los descritos, aunque se mencionan brevemente en el texto. Por otro lado, los aspectos analizados dejan bastante que desear en su conceptualización. Por citar sólo un ejemplo, el aspecto denominado enfoque de la organización, en realidad se refiere a la variable estructura¡ exclusivamente, mientras que hay otros, como es el caso de los resultados deseados, donde todas coinciden en el mismo criterio, a excepción de una sola teoría.
En 1978, Scott propuso un esquema clasificatorio de cuatro etapas, utilizando un modelo bidimensional que contempla como variables, en una dimensión, los sistemas cerrados y abiertos, y en la otra, el comportamiento del hombre como actor racional o social 17, según se muestra en el ANEXO C.
Es interesante añadir aquí que otros destacados especialistas, como Henry Myntzberg, de la Universidad McGill, ya habían propuesto también, desde la década pasada, un nuevo enfoque, orientado hacia lo que se han denominado los "roles administrativos",18 basados en la investigación de lo que realmente hacen los administradores en la realidad, que no invalida, sino que complementa los anteriores. (ANEXO D).

Hacia una teoría general de las organizaciones
La década de los ochenta se caracterizó por el impacto de tres nuevos paradigmas, estrechamente vinculados, que vinieron a ampliar el espectro hasta aquí analizado. El primero de ellos fue el "milagro japonés" y el énfasis en la calidad.19 El segundo, derivado en gran medida del anterior, fue el exitoso "best-seller' de Peter y Waterman acerca de la excelencia en las organizaciones.20 El tercero se centra en las propuestas de los estudiosos de la cultura organizacional.21
Recientemente, Gareth Morgpn, en un interesante y creativo texto,22 ha propuesto la utilización del concepto de "metáfora" para referirse a los actuales paradigmas de la organización e identifica y analiza los siguientes en su obra:
• La organización como una máquina.
• La organización como organismo.
• La organización como cerebro.
• La organización como cultura.
• La organización como sistema político.
• La organización como cárcel física.
• La organización como cambio y transformación.
• La organización como instrumento de dominación.
Los intentos por establecer una teoría general de las organizaciones han ido convergiendo, poco a poco, en un esfuerzo generalizado que abarca en la actualidad, tanto las teorías clásicas y conductuales, como los enfoques de sistemas, contingentes y de calidad y excelencia, plasmados en una visión a nivel macro de las organizaciones como entidades sociocufturales en las que actúan los procesos administrativos. 23
Pretende, como cualquier teoría científica, establecer un cuerpo de conocimientos de validez universal. Es en este punto donde algunos autores 24 han encontrado su principal debilidad, aunque los actuales aportes contingentes y situacionales resuelven en parte el problema de la universalidad, al depender la teoría, como todas las demás propuestas científicas, de un paradigma o marco de referencia, que en el caso de las organizaciones está conformado por las variables, tanto externas como internas de las organizaciones y su entorno, así como de sus interrelaciones. Propone, por tanto, la utilización de modelos consistentes con su circunstancia específica, de manera que se establezca una relación funcional entre las variables externas, la tecnología y la cultura, con las variables internas de la organización, ya sean estructurales o de procesos.
La teoría de las organizaciones se apega a los métodos empleados por las ciencias sociales y utiliza para la investigación, desde los estudios de casos, hasta los experimentos de campo. Los niveles de análisis recorren la organización desde el estrato más elevado, en donde se analizan las variables relacionadas con el medio externo, la cultura, la tecnología y la estructura, hasta los puntos de decisión y de conflictos internos, pasando por todas las etapas tradicionales del proceso administrativo; es decir, la fijación de objetivos, la planeación, la organización -en su acepción de. organizar- , la asignación de personal, la dotación de recursos, la dirección y el control.20
Algunas conclusiones preliminares
Los resultados analizados hasta el momento permiten concluir que, en términos generales, los enfoques actuales sobre las escuelas, corrientes o teorías de la administración pueden agruparse en los siguientes paradigmas generales:
Paradigmas clásicos y neoclásicos
Contemplan a la organización como una máquina. La administración, por consiguiente, está orientada hacia la producción y la optimización de los recursos. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría X de Mc Gregor: el hombre es flojo e irresponsable por naturaleza y rehuye el trabajo, por lo que hay que coaccionado y vigilarlo en forma estrecha para que sea productivo.
Paradigmas provenientes de las escuelas de la conducta
Contemplan a la organización desde el punto de vista de la conducta de los grupos humanos. La administración está orientada hacia las personas y los aspectos de satisfacción y autorealización. Los supuestos acerca de la naturaleza humana son similares a los propuestos por la teoría Y de Mc Gregor, Incluye todas las teorías denominadas de "relaciones humanas", entre las cuales ocupa un lugar destacado el "desarrollo organizacional".
Paradigmas cuantitativos y de toma de decisiones
Centran el enfoque organizacional en el flujo de información. La administración está orientada hacia la toma de decisiones y la eficiencia. No plantean supuestos específicos acerca de la naturaleza humana. Se apoyan en modelos matemáticos y la utilización de equipos y sistemas computacionales para la toma de decisiones.
Paradigmas sobre las organizaciones gubernamentales
Agrupan los estudios sobre administración pública, en general no contemplados en la bibliografía sobre administración general o de empresas. La administración está orientada hacia la utilización de modelos burocráticos, soportados por un marco legal relativamente estable y rígido.
Paradigmas de integración
Comprenden los enfoques de sistemas, contingentes y de planeación estratégica, que introducen y dan gran importancia a las variables de¡ entorno de la organización y al esquema insumoproceso-producto, así como a los mecanismos de retroalimentación y de visión a largo plazo.
Paradigmas culturales
Soportados por los nuevos esquemas de excelencia, calidad total y globalización de las organizaciones. Contemplan a éstas como ,sistemas sociocuhurales interdependientes. Centran los esfuerzos en la satisfacción del cliente y en la supervivencia de la organización.
A pesar de la multiplicidad de corrientes existentes, casi todas ellas se complementan, poniendo de relieve el marcado carácter ecléctico de la moderna Teoría de las Organizaciones. Por otro lado, es importante destacar el hecho de que esta disciplina los utiliza a todos, con un enfoque de contingencias, para el análisis y la solución de problemas específicos.
En el caso especial de la Administración Pública en nuestro país, que se trata siempre como disciplina aparte. inclusive con enfoques conceptuales es importante anotar conceptuales diferentes a los aquí señalados, 26 es importante anotar los esfuerzos que un destacado grupo de intelectuales mexicanos están realizando para integrar un cuerpo de conocimientos que deberá ser, sin duda, incorporado a las nuevas corrientes organizacionales.
Los trabajos de Omar Guerrero, Ignacio Pichardo, Alejandro Carrillo, Moisés Ochoa, José Chanes, Miguel Duhalt, Andrés Caso, Víctor Flores, Víctor Bravo, Gustavo Martínez, Pedro Zorrilla y José Francisco Ruiz, por citar sólo unos cuantos, ofrecen un rico material de estudio para nuestras organizaciones mexicanos.
Sin embargo, y a pesar de los avances anteriores, la situación de la enseñanza de la Administración en las instituciones educafivas -por lo menos en nuestro medio y en lo que respecta a los niveles de licenciatura- permanece todavía anclada a los paradigmas estructurales y los de "relaciones humanas", salvo honrosas y osadas excepciones, en las que se llegan a manejar los enfoques de sistemas y contingentes.
Lo anterior puede comprobarse con una revisión somera de algunos textos sobre administración de empresas existentes en el mercado y de uso común en nuestras universidades, la que refleja que, en términos generales, e independientemente del enfoque adoptado por sus autores, incluyendo los de sistemas y contingentes, estos libros se siguen estructurando en base a los siguientes tres grandes esquemas:
1. Enfoques de áreas
Textos que analizan únicamente un aspecto administrativo particular, en especial orientados hacia las funciones operativas de las organizaciones; por ejemplo: personal, mercadotecnia, finanzas, etc. y lo hacen bajo la óptica de alguno de los paradigmas más en boga en el momento.
2. Enfoques de proceso
Textos que se estrúcturan en base al proceso administrativo tradicional -planeación, organización, dirección y control- , añadiendo algunos capítulos sobre el entorno y la historia de las principales escuelas. (ANEXO E).
Como ejemplo, en la tabla que figura a continuación se indica cómo, en algunos de los textos más utilizados en nuestro medio, se incluyen todos los elementos básicos de¡ proceso administrativo, además de algunas variables ambientales y temas complementarios

sofware de aplicacion

02
Julio
2008
coimbra2289 — @ 01:13

Software de aplicación

El software de aplicación ha sido escrito con el fin de realizar casi cualquier tarea imaginable. Existen literalmente miles de estos programas para ser aplicados en diferentes tareas, desde procesamiento de palabras hasta cómo seleccionar una universidad. A continuación cuatro categorías de software de aplicaciones:

  • Aplicaciones de negocios
  • Aplicaciones de utilerías
  • Aplicaciones personales
  • Aplicaciones de entretenimiento

Aplicaciones de negocios - Las aplicaciones más comunes son procesadores de palabras, software de hojas de cálculo y sistemas de bases de datos.

Utilerías - Las utilerías, que componen la segunda categoría de aplicaciones de software, te ayudan a administrar a darle mantenimiento a tu computadora.

Aplicaciones personales - Estos programas te permiten mantener una agenda de direcciones y calendario de citas, hacer operaciones bancarias sin tener que salir de tu hogar, enviar correo electrónico a cualquier parte del mundo y además conectarte a servicios informáticos que ofrecen grandes bases de datos de información valiosa.

Aplicaciones de entretenimiento - Software de entretenimiento: Videojuegos de galería, simuladores de vuelo, juegos interactivos de misterio y rompecabezas difíciles de solucionar. Muchos programas educativos pueden ser considerados como software de entretenimiento. Estos programas pueden ser excelentes herramientas para la educación.

historia del blog

28
Junio
2008
coimbra2289 — @ 01:18
blogblogBlog e Historia


Lic. José Ernesto Becerra Golindano
La historia, al igual que casi todas las ramas del saber y quehacer humano, recibe influencias derivadas de los usos y aplicaciones de las nuevas tecnologías. En cuanto a Internet y sus consecuencias hay todo un arbol de explicaciones y analisis que no cesa de crecer y complicarse, un solo dato nos da alguna idea: hace rato ya que hay mas páginas en internet que personas en el mundo, solo en Google nos ofrecen una base de datos de ocho mil millones de páginas.

Pero aqui, en los blogs, se ha apostado a lo sencillo, el uso individual, casi artesanal, de internet.

Si la posibilidad de que casi cualquier mortal pudiese crear una página web revolucionó al mundo abriendo un gran depósito de información, la mayor sencillez y asequibilidad del weblog, o blog, va a ser una nueva revolución cuando todavía no se ha completado la primera. Algunas estádisticas hablan de la creación de diez millones de blogs en el primer trimestre del 2005 solo en los mas conocidos servidores de blogs (BlogSpot, LiveJournal, Xanga, MSN Spaces, por ejemplo), como se puede ver en: http://www.perseus.com/blogsurvey/geyser.html.

Y que es un blog?, entre las miles de explicaciones colocaremos la del equipo blogspot:

"Un blog es un diario personal. Una tribuna de orador. Un espacio de colaboración. Un estrado político. Una fuente de noticias impactantes. Una colección de vínculos. Un medio para expresar sus opiniones personales. Comunicados para todo el mundo.
Su blog será como usted quiera que sea. Existen millones de ellos con diferentes formas y tamaños. No debe seguirse ningún patrón.
Un blog puede definirse de forma sencilla como un sitio Web donde el usuario escribe periódicamente sobre cualquier tema. Los últimos escritos se muestran en la parte superior para que las personas que visitan el sitio sepan cuál es la información más reciente. Una vez leída esta información, pueden comentarla, enlazar con ella o escribir un mensaje al autor, aunque también pueden optar por no hacer nada de esto.
Desde su lanzamiento , los blogs han transformado Internet, han influido en la política, han revolucionado el periodismo y han permitido a millones de personas expresar sus opiniones y ponerse en contacto entre sí.
Y estamos prácticamente convencidos de que esto es sólo el comienzo.Un blog le permite expresar sus opiniones en Internet. Es un lugar donde puede recopilar y compartir todo aquello que le parezca interesante, ya sean comentarios políticos, un diario personal o vínculos a sitios Web que desee recordar.
Muchos utilizan un blog sólo para organizar sus ideas, mientras que otros lo emplean para hacer llegar sus opiniones a miles de personas de todo el mundo. Los periodistas profesionales y aficionados utilizan los blogs para publicar noticias impactantes, y hay personas que recurren a ellos para expresar sus pensamientos íntimos como en un diario."

Este blog en particular, "Historia en Blog", nace estimulado por preguntas de estudiantes y amigos. Se nos pregunta frecuentemente para que se invierte tiempo en Historia, y los interrogadores tienen diferentes razones que esgrimen, antes de que se les pueda responder, para desechar que se malgaste tiempo en Historia. Cuando se ha presentado la situación descrita es casi seguro que no estemos ni en el lugar ni en el momento adecuado para indicar que no hay una historia petrificada en el tiempo sino que es una ciencia cambiante y adecuada a los cambios de las sociedades. Se desea, entre tantas cosas!, que este blog permita a quienes no tienen clara la importancia, la actualidad y la necesidad de la historia, que puedan al menos empezar por repetir lo que alguna vez escribió Marc Bloch:

"la incapacidad de comprender el presente nace de la ignorancia del pasado. Pero tal vez no sea menos vano empeñarse en comprender el pasado si no se sabe nada del presente"

Ahora, llevaré en mi cartera, junto con las tarjetas de presentación personal, otras que dirán solo: http://historiaenblog.blogspot.com/ y cuando tenga que indicarle a alguno de esos estudiantes o amigos cómo se puede ver la historia en nuestros días, podré decirle en la particular terminología del caso: "métete aquí y lee sobre esto o aquello"


20051001



Que deben hacer "Los historiadores" con los que "no saben" Historia

Fragmento de una entrevista publicada en El Litoral. com servicios (Argentina), en la cual Rogelio Alaniz entrevista a Felix Luna.

blog
Segun www.Educ.ar El nombre de Félix Luna es actualmente el más apropiado sinónimo de la historia en la Argentina.
Luna nació en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1925. Cursó sus estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó de abogado en 1951. Luego, fue Jefe de Investigaciones del Instituto de Derecho Político y Constitucional de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires, en 1956, y Director, en la misma casa de estudios, del Instituto de Extensión Universitaria, el mismo año.
En 1958, fue designado Cónsul en la embajada de Suiza; y en 1959, en la de Uruguay. Asimismo, fue delegado suplente a la Décima Conferencia General de la UNESCO, realizada en París en 1958, y funcionario del Fondo Federal de Inversiones.
Formó parte de la Junta de Historia de La Rioja y de la de Catamarca, e integró la Asociación Argentina de Ciencias Políticas.
Es autor de innumerables obras históricas, y director de varias colecciones publicadas por las editoriales más importantes del país y por los grandes periódicos nacionales. Algunas de sus obras son: La Rioja después de la batalla de Vargas (1949); Rosas, balance y memoria (1951); Yrigoyen (1954); La última montonera (1955); Guía elemental para una reforma de la Constitución (1957); Alvear (1958); Diálogos con Frondizi (1963), El 45 (1968); Perón y su tiempo (1984); Soy Roca (1989), etcétera. Desde 1967, Luna dirige la popular revista Todo es Historia, que ya ha lanzado más de 400 números. Todo es Historia ha sido el canal de difusión de muchos trabajos realizados por historiadores de todo el país, algunos muy destacados, como Guillermo Furlong, María Sáenz Quesada, Osvaldo Bayer, entre otros.

Tomado de: http://www.educ.ar/educar/superior/biblioteca_digital/verdocbiblio.jsp?url=S_BD_PROYECTOAMEGHINO/LUNA.HTM&contexto=superior/biblioteca_digital/

"Es respetable la aspiración de que la gente sepa historia"


Félix Luna habló con El Litoral acerca de cómo divulgar el conocimiento histórico. Conversamos en su despacho. Se trata de un viejo y noble edificio en donde abundan las plantas y las flores. Félix Luna no necesita demasiadas presentaciones. Sus libros de historia se han leído y se siguen leyendo. La relación entre conocimiento histórico y divulgación es un tema que sigue despertando la preocupación de los historiadores.


Por Rogelio Alaniz

-Se considera que su rol como historiador es el de divulgador. ¿Cómo estima usted esta función suya, la de publicar libros que llegan al gran público?


-Mi gran preocupación ha sido la de escribir libros que puedan ser de lectura agradable sin que ello vaya en desmedro de la calidad. Pero el afán de divulgar no sólo se ha expresado a través de los libros, también he hablado de historia, siempre motivado por el deseo de llegar al gran público. Es que no concibo la función del historiador apartado de ese objetivo de llegar con su saber a amplios sectores; lo demás me parece que es masturbación.

-Admita que el trabajo erudito es necesario. El conocimiento histórico se construye sin prestar atención a lo que le guste o no al llamado gran público.

-El trabajo erudito es muy respetable, pero también lo es la aspiración de que la gente sepa historia. Es necesario que el hombre común conozca el desarrollo de los procesos históricos y, para ello, es necesaria una escritura adecuada. Yo creo que al discurso histórico hay que hacerlo en sintonía con el medio que se usa. A mi criterio, divulgar es una tarea mucho más exigente que investigar. No desmerezco la tarea de los investigadores; pero un buen divulgador es alguien que investiga, estudia y, además, escribe de manera amena, agradable esforzándose por presentar los problemas más complejos de manera sencilla, sin que ello signifique alterar la verdad o reducirla a una caricatura.

La entrevista completa está en:

http://servicios.ellitoral.com/index.php/ver/notas_home/notas.php/idn/37?PHPSESSID=c8a3142524be97de3b23fba64e9f59f1



Marc Bloch, francés, visto por un mexicano blog

Alfredo López FerreiraProfesor-Investigador Universidad Autónoma de Aguascalientes alopezf@correo.uaa.mx
¡Hola! A continuación te presento una breve semblanza de quién soy y a qué me he dedicado. Mi nombre es Alfredo López Ferreira y soy originario de Michoacán. Actualmente tengo 9 años residiendo en Aguascalientes. Me formé como Licenciado en Historia en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y realicé la Maestría en Historia en El Colegio de Michoacán. Mi trayectoria profesional ha cubierto los campos de la investigación, la docencia, la administración académica y el trabajo en archivos históricos. Desde hace 9 años me desempeño en la UAA adscrito en el Departamento de Historia impartiendo las materias de Geografía Histórica, teniendo la satifacción de haber dirigido dicha unidad académica durante 6 años.
tomado de:
http://educ.ucol.mx/educ/ofertaxcurso.asp?id=421


Marc Bloch: Propuestas metodológicas, teóricas y técnicas de trabajo para la historia rural
ALFREDO LÓPEZ FERREIRA
Departamento de Historia, Universidad Autónoma de Aguascalientes
«El historiador es siempre esclavo de sus documentos, y más que ninguno lo es el que se dedica a los estudios agrarios; so pena de no poder descifrar el jeroglífico del pasado, necesita casi siempre, leer la historia al revés»
Marc Bloch

Tomado de: Revista CONCIENCIA on line
http://www.agseso.com/conciencia/conciencia10/marc.htm

En el presente ensayo repaso y reviso los elementos metodológicos, teóricos y técnicos utilizados por Marc Bloch, el gran historiador francés, propuestos en su libro La historia rural francesa1 , obra que requiere de una relectura más atenta por los estudiosos dedicados al pasado del México agrario y agrícola.
I. Propuestas Metodológicas
1. Método Comparativo
Una propuesta que Bloch consideró indispensable en el estudio de la historia rural fue la historia comparada, así el entendimiento y captación de las originalidades locales no debe de representarse como una «imagen de cuerpo cerrado» debido a que no se podría entender si se le desprende de un conjunto de fenómenos globales, es necesario salir al contorno para discernir su integración dentro del marco general, no obstante el ejercicio debe de realizarse de forma inversa también, tomando de elementos de caso consideraciones universales que expliquen hechos de conjunto. Sin embargo se tiene que trabajar con precaución tratando de evitar confundir el método comparativo con el razonamiento por analogía, practicando adecuadamente la sensibilidad a las diferencias entre diversos medios sociales, que es la propia razón de ser de todo estudio comparativo.
2. Método Regresivo
Un método de estudio se impone a los estudios rurales, según Bloch, por el estado de la documentación es necesario que para interpretar el pasado hay que mirar primero el presente o hacia un pasado muy próximo. No obstante es necesario llevar el método regresivo en una línea de los tiempos en sentido inverso, de etapa tras etapa con la finalidad de descubrir las irregularidades y las variaciones en una secuencia sin saltos.Al echar mano del método regresivo en la historia rural es conveniente tener en cuenta que no se trata de dilucidar los «orígenes» de un hecho social abordándolo desde su período de génesis, se debe de tener presente el conocimiento de la madurez del objeto a estudiar, sólo así en el entendimiento de su pleno desarrollo se evitará el riesgo de buscar el precedente de cosas que nunca han existido. El punto de partida será siempre lo más conocido, reuniendo uno por uno los diversos indicios que ayuden a comprender un pasado más distante y confuso, eludiendo un orden cronológico retrospectivo engañoso. Siendo el mejor inicio de la investigación de una región la realización de un excelente estudio geográfico presente o inmediato.
II. Propuestas Teóricas
1. Problematizar
Nada de lo escrito anteriormente es inalterable, las síntesis y revisiones son periódicamente necesarias, pero es necesario equilibrar estos dos fundamentos.Plantear problemas, ésa es la base de toda la investigación histórica para Bloch, así las investigaciones de ámbito localizado deben partir de interrogantes presentes en los grandes problemas generales de la historia rural. El simple hecho de descubrir problemas, el enunciarlos y sugerir algunas hipótesis de trabajo es ya un gran mérito. Si no se dirige y escoge un estricto cuestionario con método y sin un conocimiento serio de los grandes problemas planteados por la historiografía existente no habrá un buen trabajo a pesar de haber tenido el investigador la paciencia y la seguridad necesarios. Tal vez el problema más difícil de explicar al momento de que el investigador clasifica los datos recopilados sea el de un hecho negativo. Así un buen trabajo histórico es aquel que despertó el interés por nuevas investigaciones.
2. Pasado, presente y evolución
El historiador, insiste Bloch, debe tener «la imperiosa sensación del cambio» ya que sin el «trazado de la evolución», se hace «imposible una verdadera explicación», por lo que ningún estudio de la vida rural puede dejar en la sombra «la evolución de la estructura social, tan estrechamente ligada a la evolución propiamente agraria».En la historia rural, el historiador debe de intentar comprender las categorías mentales del pasado, más que resolverlas, en virtud de sus propias categorías, confusas o absurdas.También, apunta Bloch, tiene que serse cuidadoso con las concepciones jurídicas ya hechas, tomadas de la actualidad al tratar indebidamente de aplicarlas a las sociedades del pasado bajo una concepción de la propiedad que les sea ajeno, para evitar el error de caer en el «espíritu jurídico» de querer ver una época más que por los ojos de sus hombres de leyes. Porque también debe tenerse en cuenta de que «el derecho escrito no es todo el derecho». Pero tampoco hay que olvidar el derecho mirando únicamente la vida.
3. Realidades humanas.
Lo concretoMuchos trabajos de historia rural se han centrado básicamente en aspectos jurídicos olvidando la realidades humanas y no distinguiendo el trasfondo social. Bloch desaprobó a aquellos historiadores para quienes el campesino de ayer parece no haber existido más que para dar sustento a disertaciones jurídicas exhortando a que se miren a esos labriegos olvidados en las orillas de los documentos como seres de carne y hueso, que padecían en campos reales, soportaban verdaderas fatigas y tenían una mentalidad, pues si nos olvidamos de ellos los convertimos en meros fantasmas olvidando que los actores de la historia son los hombres mismos.Además, reitera Bloch, no debe de omitirse el mundo material que rodea a los campesinos, que son cosas que ha creado y que le dominan, porque si la historia no es sensible a entrar en contacto con la tierra, la naturaleza, el agua, el árbol, las casas y otras edificaciones esa historia carece de vitalidad.No debe olvidarse que una fuente de la historia rural son los paisajes, por cierto frecuentemente omitida o restringida en una gran cantidad de estudios sobre México hasta el día de hoy, en ellos encontramos las señales de la actividad humana en el pasado ligados al presente. La experiencia personal en los campos tiene que nacer de una humana simpatía hacia ellos, sin lo cual y a pesar de haberse realizado una paciente y cuidadosa investigación en los archivos quedaría sin terminar si no se hace lo mismo en el terreno, porque insistía Bloch mirar y conocer es «particularmente indispensable para los historiadores».4. Historia rural regional e historia localAunque hay en Bloch una crítica a los trabajos monográficos por ser muy precisos y centrados en un «paisaje humano» pequeño, sin embargo considera y concluye que estos son la base fundamental de la historia rural.Las monografías regionales son los instrumentos que pueden ofrecer una imagen de conjunto en su diversidad del pasado de una determinada sociedad en general. Bloch prefería estos estudios con sus ventajas y sus inconvenientes a estudios más amplios. La razón es que hay que fijarse un marco que no sea demasiado amplio, pero teniendo cuidado no que se ajustaron a las fronteras administrativas actuales o pasadas, ni tampoco a las antiguas circunscripciones eclesiásticas, ni a accidentes o fronteras naturales porque es necesario que la zona escogida tenga unidad real.Las historias restringidamente locales son de gran valía para ir conformando los estudios de los campos en su totalidad, Bloch las definía como «una cuestión de historia general planteada a los testimonios que proporciona un campo de experiencias restringido». No importa que estos estudios contengan información que se considera con frecuencia de escasa valía más allá de ámbito particular de la monografía, sin embargo ahí reside su importancia, porque enlazan el pasado y el presente para servir a una comprensión histórica de los habitantes actuales. La gran deficiencia de estos estudios estriba en su falta de método, bibliografía comparativa y problematizar, por lo que sus limitaciones no permiten mirarla desde arriba y plantearle cuestiones cuyo enunciado debería tomarse de estudios más generales.No debe de olvidarse que al tratar historia rural se debe de tomar muy en cuenta las rotaciones de cultivos y de las técnicas agrícolas ya que de no hacerlo es falsear la historia de los campesinos. De esa «realidad» local, no hay que dejarse llevar hasta eliminar los «elementos más concretos, y para empezar la tierra». Bloch pedía a los estudiosos de la historia rural «ustedes intentan hacer revivir ante nuestros ojos un grupo campesino; ¿cómo lograrlo si no nos muestran antes la tierra nutricia sobre la que ha modelado su actividad y que, a su vez, transformada por los hombres a imagen suya, revela, hasta en la forma de sus campos, la estructura social de la pequeña colectividad de la que es célula?». Finalmente dos deben de ser las preocupaciones esenciales de los historiadores rurales: la investigación social y la económica.
III. Propuestas Técnicas
1. Colaboración entre disciplinas
No se puede acometer el resolver problemas rurales, apunta Bloch, sin la asociación y colaboración de la historia con otras disciplinas como la geografía, la tecnología, la toponimia, la lingüística, la etnografía, la sociología y la psicología colectiva. Así la geografía física va concatenada a la historia rural, ya que el relieve no es más que uno de los factores del análisis de los suelos. También, entre otros elementos, que permiten la mejor comprensión de los espacios rurales está el folclore y la etnografía.
2. Nomenclatura
Un problema de la historia rural, el cual aún sigue vigente hasta el momento, es la imprecisión de muchos conceptos y por diversidad de acepciones que hay, se requiere pues precisiones en el vocabulario para que se arroje claridad y uniformidad, para así sustituir lo que Bloch llama «vocabulario de impresiones» por un «vocabulario racional».
3. Precisiones numéricas
A pesar de la indiscutible utilidad de fuentes con datos numéricos éstos deben de ser tratados de manera delicada, tarea que por cierto en México continúa desatendida, pues un mal manejo produce graves errores y desviaciones, sin embargo con un empleo adecuado aunado a una interpretación y sometimiento a la crítica, las estadísticas agrícolas muestran resultados que sin ellas sería muy difíciles de sopesar.
Notas:
1 Las notas y referencias que se presentan a continuación están tomados de la edición: Marc Bloch. La historia rural francesa: Caracteres originales, Barcelona, Editorial Crítica-Grijalbo, 1978. c

informacion del blog

26
Junio
2008
coimbra2289 — @ 01:39

blogUn blog, o en español también una bitácora, es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. El término blog proviene de las palabras web y log ('log' en inglés = diario). El término bitácora, en referencia a los antiguos cuadernos de bitácora de los barcos, se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en Internet en línea.

Tabla de contenidos

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Descripción

blogHabitualmente, en cada artículo de un blog, los lectores pueden escribir sus comentarios y el autor darles respuesta, de forma que es posible establecer un diálogo. No obstante es necesario precisar que ésta es una opción que depende de la decisión que tome al respecto el autor del blog, pues las herramientas permiten diseñar blogs en los cuales no todos los internautas -o incluso ninguno- puedan participar. El uso o tema de cada blog es particular, los hay de tipo personal, periodístico, empresarial o corporativo, tecnológico, educativo (edublogs), políticos, etc.

Historia

Antes de que los blogs se hicieran populares, existían comunidades digitales como USENET, listas de correo electrónico y BBS. En los años 90 los programas para crear foros de internet, como por ejemplo WebEx, posibilitaron conversaciones con hilos. Los hilos son mensajes que están relacionados con un tema del foro.

1994-2000

computadoraEl blog moderno es una evolución de los diarios online donde la gente escribía sobre su vida personal, como si fuesen un diario íntimo pero en red. Las páginas abiertas Webring incluían a miembros de la comunidad de diarios en línea. Justin Hall, quien escribió desde 1994 su blog personal, mientras era estudiante de la Universidad de Swarthmore, es reconocido generalmente como uno de los primeros blogueros.[1]

También había otras formas de diarios online. Un ejemplo era el diario del programador de juegos John Carmack, publicado mediante el protocolo Finger. Los sitios web, como los sitios corporativos y las páginas web personales, tenían y todavía tienen a menudo secciones sobre noticias o novedades, a menudo en la página principal y clasificados por fecha. Uno de los primeros precursores de un blog fue el sitio web personal de Kibo, actualizado mediante USENET.

Los primeros blogs eran simplemente componentes actualizados de sitios web comunes. Sin embargo, la evolución de las herramientas que facilitaban la producción y mantenimiento de artículos web publicados y ordenados de forma cronológica hizo que el proceso de publicación pudiera dirigirse hacia muchas más personas, y no necesariamente con conocimientos técnicos. Últimamente, esto ha llevado a que en la actualidad existan diversos tipos de formas de publicar blogs. Por ejemplo, el uso de algún tipo de software basado en navegador es hoy en día un aspecto común del blogging. Los blogs pueden ser almacenados mediante servicios de alojamiento de blogs dedicados o pueden ser utilizados mediante software para blogs como Blogger o LiveJournal, o mediante servicios de alojamiento web corrientes como DreamHost.

El término "weblog" fue acuñado por Jorn Barger el 17 de diciembre de 1997. La forma corta, "blog", fue acuñada por Peter Merholz, quien dividió la palabra weblog en la frase we blog en la barra lateral de su blog Peterme.com en abril o mayo de 1999.[2] [3] [4] Rápidamente fue adoptado tanto como nombre y verbo (asumiendo "bloguear" como "editar el weblog de alguien o añadir un mensaje en el weblog de alguien").

Tras un comienzo lento, los blogs ganaron popularidad rápidamente: el sitio Xanga, lanzado en 1996, sólo tenía 100 diarios en 1997, pero más de 50.000.000 en diciembre de 2005. El uso de blogs se difundió durante 1999 y los siguientes años, siendo muy popularizado durante la llegada casi simultánea de las primeras herramientas de alojamiento de blogs:

  • Open Diary lanzado en octubre de 1998, pronto creció hasta miles de diarios online. Open Diary innovó en los comentarios de los lectores, siendo el primer blog comunitario donde los lectores podían añadir comentarios a las entradas de los blogs.
  • Brad Fitzpatrick comenzó LiveJournal en marzo de 1999.
  • Andrew Smales creó Pitas.com en julio de 1999 como una alternativa más fácil para mantener una "página de noticias" en un sitio web, seguido de Diaryland en septiembre de 1999, centrándose más en la comunidad de diarios personales.[5]
  • Evan Williams y Meg Hourihan (Pyra Labs) lanzaron Blogger.com en agosto de 1999 (adquirido por Google en febrero de 2003)

El blogging combinaba la página web personal con herramientas para poder enlazar con otras páginas más fácilmente — en concreto permalinks, blogrolls y trackbacks. Esto, junto a los motores de búsqueda de weblogs permitió a los blogueros llevar un seguimiento de los hilos que les conectaban con otros con intereses similares.

2000–2005

Los primeros blogs estadounidenses populares aparecieron en 2001: AndrewSullivan.com de Andrew Sullivan, Politics1.com de Ron Gunzburger, Political Wire de Taegan Goddardy MyDD de Jerome Armstrong — tratando principalmente temas políticos.

En 2002, el blogging se había convertido en tal fenómeno que comenzaron a aparecer manuales COMOs, centrándose principalmente en la técnica. La importancia de la comunidad de blogs (y su relación con un sociedad más grande) cobró importancia rápidamente. Las escuelas de periodismo comenzaron a investigar el fenómeno de los blogs y establecer diferencias entre el periodismo y el blogging.

En 2002, el amigo de Jerome Armstrong y ex-socio Markos Moulitsas Zúniga comenzó DailyKos. Con picos de hasta un millón de visitas diarias, se ha convertido en uno de los blogs con más tráfico de Internet.

El año 2005, se escogió la fecha del 31 de agosto, para celebrar en toda la red, el llamado "día internacional del Blog". La idea nació de un bloguero (usuario de blog) israelí llamado Nir Ofir, que propuso que en esta fecha, los blogueros que desarrollan bitácoras personales enviaran cinco invitaciones de cinco blogs de diferentes temáticas a cinco diferentes contactos, para que así los internautas dieran a conocer blogs que seguramente otras personas desconocían y les pudiera resultar interesantes.[6]

2006–Presente

Hoy en día el blogging es uno de los servicios mas populares en el Internet, llegando hasta el punto que cantantes o actores famosos tienen blogs, así también como empresas Internacionales inclusive. Entre los servidores de blogs mas populares se encuentran Blogger y Wordpress.

Herramientas para su creación y mantenimiento

Existen variadas herramientas de mantenimiento de blogs que permiten, muchas de ellas gratuitamente, sin necesidad de elevados conocimientos técnicos, administrar todo el weblog, coordinar, borrar o reescribir los artículos, moderar los comentarios de los lectores, etc., de una forma casi tan sencilla como administrar el correo electrónico. Actualmente su modo de uso se ha simplificado a tal punto que casi cualquier usuario es capaz de crear y administrar un blog.

Las herramientas de mantenimiento de weblogs se clasifican, principalmente, en dos tipos: aquellas que ofrecen una solución completa de alojamiento, gratuita (como Freewebs, Blogger y LiveJournal), y aquellas soluciones consistentes en software que, al ser instalado en un sitio web, permiten crear, editar y administrar un blog directamente en el servidor que aloja el sitio (como es el caso de WordPress o de Movable Type). Este software es una variante de las herramientas llamadas Sistemas de Gestión de Contenido (CMS), y muchos son gratuitos. La mezcla de los dos tipos es la solución planteada por la versión multiusuario de WordPress (WordPress MU) a partir de la cual se pueden crear plataformas como Rebuscando.INFO, Wordpress.com o CiberBlog.es o *Blog total.

Las herramientas que proporcionan alojamiento gratuito asignan al usuario una dirección web (por ejemplo, en el caso de Blogger, la dirección asignada termina en "blogspot.com"), y le proveen de una interfaz, a través de la cual puede añadir y editar contenido. Sin embargo, la funcionalidad de un blog creado con una de estas herramientas se limita a lo que pueda ofrecer el proveedor del servicio, o hosting.

Un software que gestione el contenido, en tanto, requiere necesariamente de un servidor propio para ser instalado, del modo en que se hace en un sitio web tradicional. Su gran ventaja es que permite control total sobre la funcionalidad que ofrecerá el blog, permitiendo así adaptarlo totalmente a las necesidades del sitio, e incluso combinarlo con otros tipos de contenido.

Características técnicas

Existe una serie de elementos comunes a todos los blogs.

Comentarios

Mediante un formulario se permite, a otros usuarios de la web, añadir comentarios a cada entrada, pudiéndose generar un debate alrededor de sus contenidos, además de cualquier otra información.

Enlaces

Una particularidad que diferencia a los weblogs de los sitios de noticias es que las anotaciones suelen incluir múltiples enlaces a otras páginas web (no necesariamente weblogs) como referencias o para ampliar la información agregada. Y, además, la presencia de (entre otros):

  • Un enlace permanente (permalinks) en cada anotación, para que cualquiera pueda citarla.
  • Un archivo de las anotaciones anteriores.
  • Una lista de enlaces a otros weblogs seleccionados o recomendados por los autores, denominada habitualmente blogroll.

Enlaces inversos

En algunos casos las anotaciones o historias permiten que se les haga trackback, un enlace inverso (o retroenlace) que permite, sobre todo, saber que alguien ha enlazado nuestra entrada, y avisar a otro weblog que estamos citando una de sus entradas o que se ha publicado un artículo relacionado. Todos los trackbacks aparecen automáticamente a continuación de la historia, junto con los comentarios, pero no siempre es así.

Fotografías y vídeos

Es posible además agregar fotografías y vídeos a los blogs, a lo que se le ha llamado fotoblogs o videoblogs respectivamente.

Sindicación

Otra característica de los weblogs es la multiplicidad de formatos en los que se publican. Aparte de HTML, suelen incluir algún medio para sindicarlos, es decir, para poder leerlos mediante un programa que pueda incluir datos procedentes de muchos medios diferentes. Generalmente se usa RSS para la sindicación, aunque desde el año 2004 ha comenzado a popularizarse también el Atom

Características sociales

También se diferencian en su soporte económico: los sitios de noticias o periódicos digitales suelen estar administrados por profesionales, mientras que los weblogs son principalmente personales y aunque en algunos casos pueden estar incluidos dentro de un periódico digital o ser un blog corporativo, suelen estar escritos por un autor o autores determinados que mantienen habitualmente su propia identidad.

Un aspecto importante de los weblogs es su interactividad, especialmente en comparación a páginas web tradicionales. Dado que se actualizan frecuentemente y permiten a los visitantes responder a las entradas, los blogs funcionan a menudo como herramientas sociales, para conocer a personas que se dedican a temas similares; con lo cual en muchas ocasiones llegan a ser considerados como una comunidad.

Enemigos del correcto funcionamiento de un blog

Al igual que en los foros, los principales enemigos son el spam, los troles, y los leechers. También suelen provocar problemas los fake (usuarios que se hacen pasar por otros usuarios); y algunos usuarios títeres (usuarios que se hacen pasar por varios y diferentes usuarios).

Aunque no son enemigos, los recién llegados (o newbies) pueden ocasionar problemas en el funcionamiento del blog al cometer errores; ya sea por no poder adaptarse rápidamente a la comunidad, o por no leer las reglas específicas que puede tener el blog en el que acaban de ingresar.

Otro problema es el de la lectura, producto del lenguaje usado por los chaters.

Taxonomía

Algunas variantes del weblog son los openblog, fotolog, los vlogs (videoblogs), los audioblogs y los moblog (desde los teléfonos móviles). Además, cada vez son más los weblogs que incorporan podcast como sistema adicional de información u opinión.

El término weblog fue acuñado por Jorn Barger en diciembre de 1997.

Castellanización de la palabra

Muchas personas denominan bitácora a una bitácora de red o blog, haciendo referencia a la idea de llevar un registro cronológico de sucesos, contando cualquier historia o dándole cualquier otro uso (posiblemente influidos por el uso del término que se hace en la serie de ciencia ficción Star Trek para aludir al diario de a bordo del capitán de la nave).

En el año 2005 la Real Academia Española de la Lengua introdujo el vocablo en el Diccionario Panhispánico de Dudas [7] con el objeto de someterlo a análisis para su aceptación como acepción y su posterior inclusión en el Diccionario.

Glosario

  • Entrada, entrega, posteo o asiento: la unidad de publicación de una bitácora. En inglés se le llama "post" o "entry".
  • Borrador: es una entrada ingresada al sistema de publicación, pero que todavía no se ha publicado. Generalmente se opta por guardar una entrada como borrador cuando se piensa corregirla o ampliarla antes de publicarla. En inglés se le llama "draft".
  • Fotolog o fotoblog: unión de foto y blog, blog fotográfico.
  • Permalink: abr. enlace permanente. El URI único que se le asigna a cada entrada de la bitácora, el cual se debe usar para enlazarla.
  • Bloguero: escritor de publicaciones para formato de blog. Es común el uso del término inglés original: "blogger".
  • Comentarios: son las entradas que pueden hacer los/as visitantes del blog, donde dejan opiniones sobre la nota escrita por el/la autor/a. En inglés se le llama "comments".
  • Plantilla: Documento que contiene pautas de diseño pre-codificado de uso sencillo. En inglés se le llama "template". Estas plantillas, que habitualmente utilizan hojas de estilo en cascada -CSS-, pueden ser modificadas en la mayoría de los casos por los propios usuarios y adaptados a sus necesidades o gustos.
  • Bloguear: acción de publicar mensajes en weblogs.
  • Blogosfera o blogósfera: conjunto de blogs agrupados por algún criterio específico (localización, temática, idioma). Por ejemplo: blogosfera hispana, blogósfera chilena o la blogosfera política. El término fue acuñado en 2002 por William Quick.[8]
  • Blogonimia: Investigación del origen de los nombres con que los blogueros o dueños de las bitácoras han bautizado sus blogs. El término fue usado por primera vez en el blog eMe.
  • Blogalifóbica: calificativo que se aplica a aquellas empresas u organizaciones que no aceptan que sus empleados tengan blogs. Como la palabra indica, sería una fobia a los blogs. Se sustenta en el miedo a que en el blog aparezcan informaciones que puedan dañar la imagen de una empresa, o que perjudiquen a sus beneficios...
  • Tumblelog: blog de apuntes, esbozos, citas o enlaces sin exigencias de edición, ni completitud. No admiten comentarios, etiquetas o categorías. Tienen un aire neoweb 1.0.

El uso en comunidades

El método de publicación que usan los weblogs se ha vuelto tan popular que se usan en muchas comunidades, sólo para manejo de noticias y artículos, donde no sólo participa uno sino varios autores llenando la comunidad de artículos.

Clasificaciones

Según el buscador de blogs Wikio, los cinco blogs más influyentes del mundo en enero de 2008 fueron TechCrunch, Mashable!, Engadget, Gizmodo y Boing Boing.[9] El blog en español más influyente fue, de acuerdo con esta clasificación, Microsiervos (España), situado en la décimo tercera posición. Entre los veinte blogs más influyentes de Europa, existían cinco blogs de España, todos en castellano: Microsiervos (2ª posición), Mangas Verdes (6ª), Genbeta (7ª), Loogic (19ª) y Error 500 (20ª).[10]

A nivel exclusivamente de habla hispana, según la clasificación de Alianzo,[11] los blogs más influyentes en español son los siguientes: Microsiervos (España), Barrapunto (España), Enrique Dans (España), Alt1040 (México), genbeta (España), Dirson (España), FayerWayer (Chile), Kriptópolis (España), Escolar.net (España) y Denken Über (Argentina